WASHINGTON.- Rusia y Ucrania acordaron una tregua energética de efecto inmediato, anunció el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
«Con efecto inmediato, se declara una tregua energética en la guerra entre Rusia y Ucrania. Ambas partes han llegado a un acuerdo. ¡No lo rompan!», escribió el mandatario en Truth Social.
Al anuncio le precedió la firma de un acuerdo energético entre Moscú y Washington para el suministro de diésel, que puso a prueba la relación entre la Casa Blanca y Kiev.
El 9 de octubre, Trump informó que Rusia suministrará cientos de miles de toneladas de diésel a los mercados estadounidense y mundial y suspendió temporalmente sanciones sobre esas entregas. El viceprimer ministro ruso, Alexánder Novak, anunció que Moscú levantará de inmediato la prohibición de exportación de diésel.
Tras ese pacto, el presidente ucraniano, Vladímir Zelenski, afirmó en Telegram que ese tipo de lazos con Rusia «no traerán paz ni beneficio alguno al mundo civilizado». «La paz nunca llega gracias a la debilidad», señaló.
NEGOCIACIONES EN MIAMI
El viernes, una delegación ucraniana se reunió durante ocho horas con negociadores estadounidenses en Miami. Al conocer el anuncio del pacto de diésel, el encuentro se frustró y los diplomáticos ucranianos acortaron su viaje.
«Me pareció una trampa. Para ser sincero, todos se quedaron alucinados. Parecía una trampa», comentó un alto funcionario ucraniano.
Según trascendió, los enviados de la Casa Blanca, Steve Witkoff y Jared Kushner, presionaron a Kiev para que deje de atacar refinerías rusas y amenazaron con suspender datos de inteligencia vitales.
CRUCES POR ATAQUES A REFINERÍAS
Trump ha criticado a Zelenski por atacar refinerías rusas en medio de una crisis energética y ha sugerido que Ucrania necesita un nuevo líder.
Zelenski se ha negado a detener esos ataques. «Ucrania estará dispuesta a detener los ataques contra las refinerías rusas cuando Rusia deje de atacar nuestra infraestructura energética», afirmó.
El mandatario estadounidense reiteró el 27 de septiembre que pidió a Zelenski bajar el ritmo. «Hablé con el presidente Zelenski. Le dije: ‘Tiene que bajarle el ritmo a los ataques contra las refinerías'», declaró.
Moscú sostiene que, en respuesta a los ataques ucranianos contra el sector civil, sus Fuerzas Armadas lanzan ataques sistemáticos contra objetivos militares e instalaciones energéticas, de transporte y logísticas vinculadas al complejo militar-industrial de Ucrania.





