SANTO DOMINGO ESTE, RD.– La historia de San Lorenzo de Los Mina guarda en sus raíces episodios de dignidad y resistencia colonial que marcaron para siempre la identidad de la ribera oriental del río Ozama, como el emblemático suceso ocurrido a mediados de la década de 1760 protagonizado por el negro liberto Andrés.
Eran las 7:15 de la mañana cuando una embarcación procedente de la Puerta de San Diego cruzaba el Ozama con tripulación española y un capataz liberto. Al otro lado del afluente, bajo la sombra de un frondoso flamboyán, aguardaba la cuadrilla de obreros de Los Mina lista para incorporarse a las faenas en los hornos de ladrillos que levantaban las edificaciones de la intramuros colonial.
Historia de San Lorenzo de Los Mina y la resistencia comunitaria
Entre los trabajadores destacaba Andrés, un hombre corpulento, de espíritu indómito y padre de familia que asumía la dura jornada para evitar las persecuciones asociadas al cimarronaje. Casi al término del día, tras ser increpado y azotado injustamente por el capataz español, Andrés reaccionó en defensa propia asestando un golpe mortal a su agresor.
El incidente paralizó las labores y desató una crisis sin precedentes. Mientras Andrés quedaba bajo custodia, las autoridades coloniales exigieron que tres hombres de Los Mina actuaran como verdugos en la ejecución. Como respuesta de lealtad comunitaria, los hombres y jóvenes del poblado huyeron hacia los montes y sabanas, paralizando por completo la producción de ladrillos durante tres días. La crisis obligó a los administradores españoles a buscar ejecutores foráneos, permitiendo el retorno de los pobladores a sus hogares tras consumarse la sentencia sobre Andrés.





