TEHERÁN.– En un nuevo y agresivo episodio de la crisis militar en el golfo Pérsico, Iran ataca instalaciones de EEUU en territorio de Kuwait. Fuerzas élite del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) utilizaron vehículos aéreos no tripulados (drones) para golpear de manera directa el equipamiento bélico y los sistemas de defensa pertenecientes al ejército norteamericano desplegados en ese país vecino.
De acuerdo con la información difundida por la agencia de noticias iraní Fars, la incursión aérea consistió en una operación de alta precisión dirigida contra un lanzador de misiles tierra-tierra HIMARS estadounidense, el cual quedó inutilizado tras el impacto de los drones.
Iran ataca instalaciones de EEUU: Blindajes destruidos y alta tensión

El reporte oficial de la ofensiva donde Iran ataca instalaciones de EEUU detalla que los objetivos destruidos en Kuwait formaban parte de un despliegue táctico de la coalición occidental. A continuación, se resumen los puntos clave del suceso
Destrucción del Sistema HIMARS: El ataque neutralizó uno de los sistemas de misiles tierra-tierra más sofisticados y letales que posee el ejército estadounidense en la región.
Ataque Preventivo: Los medios oficiales del país persa afirmaron de forma contundente que las infraestructuras golpeadas estaban preparadas y listas para ejecutar bombardeos contra el territorio de Irán.
Colapso de Acuerdos: Este golpe militar directo ocurre en medio de un severo intercambio de fuego entre Teherán y Washington, potencias que se acusan mutuamente de quebrar el memorando de entendimiento firmado en junio pasado.
La utilización de drones kamikazes o de precisión contra activos estratégicos como los sistemas HIMARS expone la alta vulnerabilidad de las bases aliadas de Washington frente a la tecnología aérea del CGRI.
El golfo Pérsico al borde de un conflicto regional total
El ataque perpetrado en suelo kuwaití agrava de forma drástica el escenario internacional, arrastrando a nuevos actores geográficos a una zona de combate activa. Expertos en materia de defensa internacional advierten que la neutralización de los lanzadores de misiles limita severamente el escudo defensivo de la coalición y abre las puertas a una respuesta de proporciones masivas por parte del Pentágono. La ruptura definitiva del cese de hostilidades y los constantes bombardeos en múltiples frentes mantienen en vilo al comercio energético global tras el cierre del estrecho de Ormuz, mientras las fuerzas militares de ambos bandos se declaran en estado de alerta máxima.
Fuente: Sputnik






