Por Ing. José Pérez Méndez.
La victoria electoral del PRM y del actual Presidente Luis Abinader en el 2020 fue posible gracias a la división del PLD, a raíz de las primarias de octubre del 2019, y al subsecuente acuerdo electoral con el Dr. Leonel Fernández, en el nivel municipal y congresual, en las elecciones del año 2020.
El que no está de acuerdo con esto último desconoce el ABC de la política dominicana en el presente escenario controlado por la partidocracia imperante en la República Dominicana. En República Dominicana ahora mismo la partidocracia y la liderocracia escogen el Presidente de la República.
El PRM y el Presidente Luis Abinader debieron haberse planteado una estrategia con miras a obtener una nueva victoria en el 2024 que permitiera la reelección del actual Presidente de la República por otros cuatro años.
Hemos de imaginarnos que esa estrategia consistía en mantener dividida a la oposición, representada mayoritariamente por el PLD y el Partido la Fuerza del Pueblo, ya que ese bloque partidario representa una mayoría capaz de definir la candidatura presidencial en unas elecciones libres y competitivas como han de ser las del 2024.
Ahora sucede que estos dos partidos teniendo como bisagra al PRD al parecer han llegado a un entendimiento con miras a desalojar del palacio nacional a quienes ahora lo ocupan desde agosto del 2020, y esto es algo que debe preocupar bastante al PRM y al Presidente Abinader, así como a sus aliados políticos y económicos.
No cabe dudas de que el PRM ha conseguido crecer desde el poder, aun en medio de una crisis como la que hemos vivido a raíz de la pandemia del covid19, más que todo debido a los encantos y beneficios del poder, así como también a la división de la oposición.
Pero ese crecimiento no ha sido suficiente como para derrotar a una triple alianza del PLD, PRD y la Fuerza del Pueblo, ya que estos fabricarían una mayoría capaz de definir las elecciones en la misma primera vuelta si así lo decidieran.
La única duda que prevalece es si en la cúpula del PLD estarían dispuestos a cumplir el acuerdo anunciado por el Ing. Miguel Vargas Maldonado, en el entendido de que una de las dos fuerzas mayoritarias de oposición apoyaría a la mejor votada en la primera vuelta para conquistar el poder en la segunda ronda de las elecciones del próximo año.
Para nadie es un secreto que la candidatura presidencial del Dr. Leonel Fernández está posicionada en un sólido segundo lugar y no hay forma de desplazarla a una tercera posición en lo que resta de la competencia con miras a las elecciones del 2024.
Lo que resulta difícil aceptar es que la cúpula del PLD haya entrado en un acuerdo que a todas luces los conduce a tener que apoyar al Dr. Leonel Fernández para que nuevamente asuma la presidencia de la república en el 2024.
El próximo año será testigo de los hechos que ocurran en las elecciones venideras con miras a escoger al próximo presidente de la república dominicana.
El autor es Ingeniero y reside en Santo Domingo.





