Por Milton Olivo
La República Dominicana se encuentra, una vez más, en una encrucijada geopolítica. El Caribe, históricamente una «frontera imperial» bajo la égida de la Doctrina Monroe, evoluciona hacia una «confluencia de potencias» donde la presencia naval de los Estados Unidos (bajo la excusa de guerra al narcotráfico) se encuentra hoy con el despliegue de fuerzas navales de Rusia y China.
Este escenario, que refleja el desafío de las potencias emergentes a la hegemonía estadounidense, ubica a la República Dominicana, por su posición central, en el corazón de la crisis caribeña.
En un contexto global marcado por la multipolaridad, la creciente crisis económica de Occidente, y las amenazas a las cadenas de exportación, la prudencia dicta que la nación debe prepararse para los conflictos indirectos que pudieran derivarse.
Sin embargo, este momento también representa una oportunidad única para impulsar nuestro Producto Interno Bruto (PIB), diversificar nuestra economía y fortalecer nuestra evolución macroeconómica.
A continuación, propongo medidas estratégicas en desarrollo económico y geopolítica para impulsar la prosperidad dominicana.
1. Estrategia Geoeconómica y Aprovechamiento de la Multipolaridad
La posición central de la República Dominicana no debe ser solo un riesgo, sino una ventaja negociadora.
a. Diversificación de Alianzas y la «Neutralidad Activa»
Política de Neutralidad Activa: Implementar una política exterior pragmática que busque maximizar los beneficios económicos con todas las potencias (EE. UU., China, la Unión Europea, Rusia y países del Golfo) sin alinearse rígidamente.
Aprovechar la Inversión Extranjera Directa (IED): Negociar activamente acuerdos de IED que no solo busquen capital, sino transferencia tecnológica, priorizando sectores estratégicos como manufactura avanzada, energía renovable, y tecnología de la información. Utilizar la competencia entre potencias para obtener mejores términos en infraestructura y financiamiento.
b. Posicionamiento como Hub Logístico y de Servicios
Desarrollo Portuario y Aéreo: Acelerar la inversión en la modernización y expansión de puertos como Caucedo y Río Haina, y aeropuertos, consolidando al país como el principal hub de transbordo en el Caribe para el comercio entre América y el resto del mundo.
Servicios Financieros Regionales: Establecer un marco regulatorio moderno para los servicios fintech y de outsourcing de procesos de negocio (BPO), atrayendo empresas regionales e internacionales que busquen una base operativa estable y segura en el Caribe.
2. Impulso a la Creación de Empleos de Alto Valor
Para mejorar la calidad de vida y la estabilidad social, la estrategia de empleo debe centrarse en la sofisticación de la mano de obra.
a. Transformación del Sector Manufacturero (Zonas Francas)
Migración de Valor: Transitar de la manufactura intensiva en mano de obra a la producción de alto valor agregado. Esto implica incentivar la instalación de empresas de dispositivos médicos, electrónica, y aeronáutica ligera dentro de las Zonas Francas.
Vinculación Educativa: Establecer alianzas público-privadas obligatorias entre las empresas de Zonas Francas y el Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (INFOTEP), para crear programas de capacitación dual que garanticen mano de obra especializada, reduciendo el déficit de técnicos calificados.
b. Fomento de la Economía del Conocimiento
Incentivos a Startups Tecnológicas: Crear un marco legal con exenciones fiscales temporales y capital semilla para el desarrollo de startups en áreas como inteligencia artificial, big data, y ciberseguridad. La estabilidad del país puede ser un atractivo para el talento tecnológico regional.
Turismo de Experiencia: Diversificar la oferta turística más allá del «sol y playa» hacia el turismo de salud, ecoturismo y turismo cultural, generando empleos mejor remunerados y descentralizando el impacto económico.
3. Mejora Creciente de la Evolución Macroeconómica
La estabilidad macroeconómica debe ser cimentada en la solidez fiscal y la resiliencia energética.
a. Reforma Fiscal y Eficiencia del Gasto Público
Sostenibilidad de la Deuda: Mantener una política fiscal prudente que asegure la sostenibilidad de la deuda pública, evitando déficits estructurales excesivos que aumenten la vulnerabilidad externa.
Modernización de la Recaudación: Invertir en la digitalización y simplificación de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) y la Dirección General de Aduanas (DGA) para reducir la evasión fiscal y aumentar la eficiencia de la recaudación sin necesidad de aumentar abruptamente las tasas. El aumento de ingresos debe provenir de una base tributaria más amplia.
Incrementar el apoyo financiero a los Municipios. Transferir mas recursos a las alcaldías, haciendo realidad el cumplimiento de la ley, transfiriendo el 10% debido, para que los gobiernos municipales tengan el potencial de incrementar los servicios a los ciudadanos e impulsar el desarrollo local.
b. Seguridad y Soberanía Energética
Transición Energética Acelerada: La volatilidad global del precio de los hidrocarburos expone la economía dominicana. Se debe acelerar la inversión en energía solar y eólica, aprovechando el potencial geográfico del país. Esto no solo mejora la balanza de pagos, sino que otorga una ventaja competitiva a la industria local.
Infraestructura de Gas Natural: Expandir la infraestructura de gas natural como combustible de transición, disminuyendo la dependencia del petróleo pesado en la generación eléctrica.
De la Vulnerabilidad a la Oportunidad
El desafío que plantea el Caribe como «Confluencia de Potencias» es real. Sin embargo, la República Dominicana tiene la capacidad de transformar esta coyuntura de riesgo en una oportunidad de desarrollo sin precedentes.
Al adoptar una «Neutralidad Activa» pragmática, sofisticar su base productiva hacia empleos de alto valor y fortalecer su disciplina fiscal y energética, la nación podrá impulsar un crecimiento del PIB sostenible, resiliente a las crisis externas, y capaz de garantizar una mejora creciente y tangible en el bienestar de sus ciudadanos.
El futuro de la prosperidad dominicana reside en la audacia de su estrategia geoeconómica, teniendo como norte, hacer realidad una Quisqueya potencia.
El autor es escritor y aspirante a la Secretaria General Nacional-PRM





