Por HÉCTOR RAMÍREZ
Leonel Fernández parece creer que todavía vivimos en los tiempos del taparrabos y de cuando las mujeres usaban refajos.
Su historia de haber dejado un país en bonanza ya ni siquiera se parece al cuento de Caperucita Roja. Caperucita creció. Se auxilió del internet, de la inteligencia artificial y de la información pública, revisó los datos y descubrió que aquella no era la abuelita: era el lobo disfrazado.
¿Qué dicen los datos?
En 2012, último año de Leonel Fernández en el poder, el déficit del sector público consolidado llegó a 8.5% del PIB. En 2011 había sido 4.5%. El gasto primario aumentó alrededor de 40% solamente en 2012. La deuda pública consolidada llegó a 44.9% del PIB, frente a 35.3% en 2008.
Las reservas internacionales bajaron de US$4,098 millones en 2011 a US$3,559 millones en 2012. Es decir, US$539 millones menos en un año. Las reservas apenas alcanzaban para 2.1 meses de importaciones. El déficit de cuenta corriente rondaba el 7% del PIB.
POBREZA
En 2012, 39.7% de la población dominicana vivía en pobreza y 9.9% en pobreza extrema. Estamos hablando de 3,839,392 dominicanos viviendo en pobreza.
SALARIOS
En 2012, la canasta familiar costaba RD$26,199.39, mientras el salario mínimo más alto era de RD$9,905 y el más bajo de RD$6,035. En palabras simples: una familia necesitaba casi tres de los salarios mínimos más altos —o más de cuatro de los más bajos— solo para cubrir sus necesidades básicas. Esa era la bonanza del trabajador.
EDUCACIÓN
Leonel presenta la educación de sus gobiernos como si prácticamente todos los niños estuvieran en las escuelas y hubiese dejado un sistema educativo en excelentes condiciones.
¿Qué dicen los datos? En su discurso del 27 de febrero de 2012 habló de 97% de cobertura en el nivel básico. Pero los datos del propio Ministerio de Educación para el año escolar 2011-2012 registraban una cobertura neta de 90.2% en básica, 53.2% en media y apenas 39.4% en inicial.
Cuando dejó el gobierno, el sistema educativo arrastraba un déficit de unas 12,000 aulas.
¿Y los maestros? En 2012, un maestro de educación inicial y básica recibía en promedio RD$26,259 mensuales, incluyendo sueldo base e incentivos, mientras la canasta familiar costaba RD$26,199.39. Es decir, prácticamente todo el salario del maestro se iba en cubrir las necesidades básicas de su familia. Un maestro de educación media recibía en promedio RD$29,390 mensuales.
Y mientras la educación arrastraba todos esos problemas, Leonel Fernández, un educador, terminó sus doce años de gobierno sin cumplir con el 4% establecido para la educación, pese a años de reclamos para que se destinaran esos recursos. En 2012, su último año de gobierno, Educación recibió apenas 2.46% del PIB.
Un educador que hablaba de la importancia de la educación, pero dejó el gobierno sin asignarle los recursos que la propia ley establecía.
ELECTRICIDAD
Leonel habla ahora de los problemas eléctricos como parte del deterioro del país. Veamos la electricidad que había cuando él gobernaba.
En 2010, en pleno gobierno de Leonel Fernández, una encuesta del Banco Mundial encontró que la empresa dominicana promedio sufría 25 apagones al mes: más de uno por cada día laborable.
El mismo estudio encontró que el servicio eléctrico no estaba disponible alrededor del 20% del tiempo y que más del 60% de las empresas consideraba la electricidad un obstáculo importante para sus operaciones.
¿Y cuánto le costaba al país aquel sistema? Las transferencias del Estado al sector eléctrico llegaron a representar 2.7% del PIB en 2008 y todavía eran 1.8% del PIB en 2012, cuando Leonel dejó el poder.
Es decir, después de doce años de Leonel en la Presidencia, dejó un sistema que necesitaba enormes subsidios públicos y que durante su propio gobierno registraba 25 apagones mensuales por empresa y permanecía sin servicio alrededor de una quinta parte del tiempo.
Esos no son recuerdos ni opiniones. Son datos del Banco Mundial.
SEGURIDAD
Leonel habla del reciente ametrallamiento en Boca Chica, que dejó dos muertos y cinco heridos, y dice que parece de los tiempos de Al Capone. En mayo de 2008, durante su gobierno, otro ametrallamiento en La Caleta, Boca Chica, dejó cinco muertos, entre ellos un teniente coronel de la Policía.
Leonel también utiliza el asesinato de la esposa del artista Julián Oro Duro y el ataque contra el propio artista como ejemplo de la inseguridad actual. Ese caso, pura y simplemente, no tiene que ver con inseguridad estatal. Los acusados eran conocidos de la familia, no forzaron la entrada ni irrumpieron en la vivienda. La esposa les abrió la puerta y los recibió por la confianza que tenía en ellos.
Pero veamos qué ocurría durante el gobierno de Leonel. En agosto de 2010, el empresario Juan Miguel Barceló, de 52 años, fue asesinado a tiros dentro de su residencia en Juan Dolio por dos hombres encapuchados. Una empleada también resultó herida. En julio de 2011, los esposos Agustín Novoa y Milagros Caridad Novoa fueron asesinados dentro de su residencia en Pueblo Bávaro. Ambos recibieron múltiples disparos.
En cambio, estos sí son hechos propios de la inseguridad ciudadana por la forma en que ocurrieron: delincuentes armados penetraron o atacaron a personas dentro de sus propias residencias. No fueron invitados a entrar por una relación previa de confianza, como ocurrió en el caso de Oro Duro.
Y los números generales eran estos: En 2010 la tasa de homicidios fue de 21.8 por cada 100,000 habitantes. En 2011 subió a 21.9. En 2012 todavía estaba en 19.4 por cada 100,000 habitantes. Solo en 2011 se registraron 2,516 homicidios: casi siete diarios.
CORRUPCIÓN
En el Índice de Percepción de la Corrupción de Transparencia Internacional de 2012, República Dominicana obtuvo 32 puntos de 100. Ocupó el lugar 118 entre 176 países.
LAS EMPRESAS DEL ESTADO
Durante el primer gobierno de Leonel se aprobó la Ley 141-97 de Reforma de la Empresa Pública. El proceso alcanzó empresas y activos de CORDE, la CDE, el CEA y CORPHOTEL. En el sector eléctrico fueron capitalizadas EGE Haina, EGE Itabo, Edenorte, Edesur y EdeEste. Los ingenios del Consejo Estatal del Azúcar fueron arrendados.
Por tanto, cuando Leonel habla de lo que construyó y de la bonanza que dejó, también hay que poner sobre la mesa qué patrimonio tenía el Estado, qué pasó a manos privadas, cuánto recibió el Estado y qué ocurrió después con esas empresas.
Entonces, veamos la bonanza: Déficit público: 8.5% del PIB. Deuda pública consolidada: 44.9% del PIB. Reservas internacionales: US$539 millones menos en un año. Pobreza: 39.7%. Pobreza extrema: 9.9%. 3,839,392 dominicanos pobres. Una familia necesitaba casi tres de los salarios mínimos más altos —o más de cuatro de los más bajos— para cubrir la canasta familiar. Educación: 2.46% del PIB. Déficit aproximado de 12,000 aulas. El salario promedio del maestro de inicial y básica prácticamente se agotaba cubriendo la canasta familiar. 25 apagones mensuales por empresa. Electricidad no disponible alrededor del 20% del tiempo. 2,516 homicidios en 2011: casi siete diarios. Tasa de homicidios: 21.9 por cada 100,000 habitantes. 32 puntos de 100 en percepción de corrupción. Lugar 118 entre 176 países.
Esos son también los números de sus doce años de gobierno.
Caperucita creció, Lobo… perdón, Leonel. Me confundí: los dos comienzan con L.





