Mexico.-La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), ha sacado a la luz el sofisticado y hermético esquema de seguridad que le permitió evadir durante más de diez años el cerco de las autoridades mexicanas y estadounidenses.
Considerado el capo más poderoso de México, Oseguera Cervantes construyó un perfil extremadamente discreto. Evitaba apariciones públicas, no asistía a eventos sociales y reducía al mínimo su comunicación directa, incluso con integrantes de alto rango de su propia organización, según reseña el diario El Financiero.
Tres anillos de protección
La seguridad del fundador del CJNG se sostenía sobre tres círculos estratégicos de protección, cuidadosamente diseñados.
El primer anillo, de carácter inmediato y táctico, estaba conformado por una extensa red de “halcones” y vigilantes desplegados en comunidades clave. Estos informantes alertaban con antelación sobre movimientos de fuerzas federales, retenes, convoyes militares o despliegues inusuales, lo que permitía al capo abandonar zonas de riesgo antes de cualquier operativo.
El segundo círculo lo integraban sicarios de élite, muchos con entrenamiento especializado y armamento de alto poder. No actuaban solo como escoltas, sino como una fuerza de reacción capaz de enfrentar o disuadir intentos de captura, un blindaje armado que frustró varios operativos en el pasado.
El tercer anillo, el más complejo y difícil de rastrear, operaba a nivel institucional. De acuerdo con Carlos Flores, del Centro de Investigaciones y Estudios Avanzados en Antropología Social, Oseguera Cervantes habría contado con redes de complicidad que incluían funcionarios locales y actores políticos de alto nivel, lo que facilitó la expansión territorial del cártel y su impunidad durante años.
Antecedentes y caída
No fue sino hasta 2013 cuando la Policía de Jalisco abrió los primeros expedientes formales en su contra, vinculándolo con la muerte de un cocinero que trabajó en una de sus fiestas privadas y con el asesinato de varios pescadores.
Finalmente, el domingo, fuerzas de seguridad mexicanas ejecutaron la operación que culminó con la muerte de “El Mencho” tras un enfrentamiento armado con militares. La caída del líder del CJNG desató una ola de violencia en varios estados del país, con decenas de incendios, ataques a comercios, quema de vehículos y bloqueos de carreteras, en una clara demostración de fuerza del grupo criminal.
Reacción internacional
Desde Washington, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, expresó el agradecimiento de la administración del presidente Donald Trump al Ejército mexicano, confirmando además que Estados Unidos brindó apoyo de inteligencia durante la operación.
La muerte de Oseguera Cervantes representa un golpe histórico al crimen organizado en México, aunque expertos advierten que la estructura del CJNG podría reaccionar con nuevos episodios de violencia mientras se redefine el liderazgo interno.





