Por Danny Pujols
SANTO DOMINGO ESTE.-La acumulación de desechos sólidos en distintos puntos de la Circunscripción número uno, especialmente en el entorno del Faro a Colón, se ha convertido en una situación que merece mayor atención por parte de las autoridades municipales. Este importante espacio, además de formar parte de la vida cotidiana de miles de residentes, constituye uno de los principales entornos turísticos y culturales de Santo Domingo Este, por lo que su estado debe ser motivo de preocupación permanente.
El sistema de recogida de desechos sólidos parece estar confrontando dificultades en algunos sectores de la circunscripción, donde la basura permanece acumulada durante períodos prolongados. La situación resulta particularmente preocupante en las inmediaciones del Faro a Colón, un lugar que debería mantenerse limpio y organizado por su importancia histórica, cultural y turística.
El entorno del Faro a Colón recibe diariamente residentes, visitantes, trabajadores y personas que utilizan sus alrededores para trasladarse hacia diferentes sectores. Sin embargo, la presencia de grandes cantidades de desperdicios genera una imagen desagradable y afecta considerablemente la percepción que pueden llevarse quienes visitan esta zona de la ciudad.
Uno de los problemas más graves se observa en las aceras, muchas de las cuales se encuentran ocupadas por basura y otros desperdicios. Esta situación obliga a los peatones a abandonar el espacio destinado para caminar y desplazarse por la calle, exponiéndose innecesariamente al tránsito de vehículos y aumentando el riesgo de que ocurra un accidente.
Basura en el Faro a Colón deteriora el patrimonio y exige vigilancia municipal
No se trata solamente de un problema relacionado con la estética urbana. Cuando una acera queda bloqueada por desperdicios, también se afecta la seguridad de los ciudadanos, especialmente de las personas mayores, niños y aquellos que tienen dificultades para desplazarse. Las autoridades municipales deben entender que mantener las vías peatonales despejadas forma parte de sus responsabilidades fundamentales.
El Faro a Colón representa además un patrimonio que debe ser protegido y presentado en condiciones adecuadas. Resulta contradictorio que un espacio de tanta importancia histórica y turística tenga en sus alrededores acumulaciones de basura que deterioran el paisaje y proyectan una imagen negativa del municipio ante quienes llegan desde otras comunidades o desde el extranjero.
Las autoridades municipales deberían prestar un poco más de atención a esta zona y establecer una supervisión permanente del servicio de recogida de residuos. No basta con realizar operativos ocasionales cuando el cúmulo de basura ya se ha convertido en un problema visible; es necesario garantizar una frecuencia adecuada de recolección y mantener vigilancia sobre los puntos donde habitualmente se producen acumulaciones.
También sería importante promover una mayor responsabilidad ciudadana, porque la limpieza de la ciudad no depende exclusivamente de las autoridades. Los residentes y comerciantes deben contribuir evitando lanzar desperdicios en las calles y colocando la basura en los lugares y horarios establecidos. Sin embargo, para exigir el cumplimiento de esas normas, el Ayuntamiento también debe garantizar un servicio eficiente y constante.
Santo Domingo Este merece espacios públicos limpios, seguros y dignos, particularmente aquellos que tienen un valor turístico e histórico como el entorno del Faro a Colón. Resolver esta situación debe ser una prioridad para las autoridades municipales, no solo por la imagen del municipio, sino por la seguridad de los peatones y la calidad de vida de los ciudadanos que diariamente utilizan esta importante zona.





