NUEVA YORK.- El presidente del Frente Político de la Diáspora Dominicana (FPDD), Efraín Velázquez, ve «oportuno e impostergable» el momento que vive la República Dominicana en torno a la desbordada y masiva inmigración irregular de haitianos empujados por la inestabilidad institucional, social, politica y economica en su país.
«Vemos como positivo la celebración de un gran foro nacional sobre este tema, pero no debe ser excluyente y debe extenderse hacia todas las fuerzas vivas de la nación y, de manera muy especial, a las iglesias, las organizaciones empresariales, industriales, universidades, el liderazgo político dominicano, intelectuales y todo aquel con interés patriótico y voluntario que pueda y desee aportar sanas ideas y propuestas que contribuyan de manera efectiva, para que juntos podamos enfrentar y buscar soluciones tangibles a la problematica de la descontrolada y exponencial inmigración irregular haitiana», declaró.
Añadió que «el foro podría ser convocado por una prestigiosa entidad que garantice la imparcialidad y la neutralidad, como el Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP) o las iglesias».
«Esas son entidades de respeto ante la sociedad dominicana, que pueden contribuir con una mayor capacidad de convocatoria y evitar que los objetivos sean festinados por los intereses de la arena política», subrayó.
Dijo que «este tema debe estar por encima de los intereses partidarios y particulares, pues se trata de defender la nación y al pueblo dominicano, acción que siempre debe primar sobre cualquier otro objetivo singular o personal».
«Entendemos que con la convocatoria, el CONEP o las iglesias podrían permitir una mayor contribución de los direfentes sectores en las ideas y estrategias necesarias para enfrentar un tema tan importante para el presente y el futuro de la República Dominicana, el pueblo dominicano y para la región», indicó.
Advirtió que «la República Dominicana enfrenta hoy momentos que reclaman de la unidad monolítica de sus actores en el diseño de propuestas e iniciativas conjuntas a corta, mediano y largo plazo en la búsqueda de soluciones coherentes con el tema de la inestabilidad institucional, económica, política y social de Haití».
«Tenemos que estar conscientes que ese Estado colapso, que sus instituciones dejaron de funcionar, que hoy esta controlado en muchos de sus territorios por pandillas que son quienes imponen sus leyes y sus normas por lo tanto ya no es garante de ningún tipo de condicion de vida para sus ciudadanos, ya no les ofrece ni los servicios elementales, como seguridad, salud, alimentación, vivienda y educación. En fin, ni siquiera puede otorgarle un certificado de nacimiento a sus nacionales, creando con ello ciudadanos apatridas dentro de su propio territorio», sostuvo.
Explicó que Haití necesita con urgencia impostergable del diseño y la ejecución de un plan real con la ayuda de la comunidad internacional que pueda cambiar su rumbo y dejar atrás las prácticas de acciones paliativas que a todas luces se ven que no han generado los resultados que realmente necesita y reclama.
«Los haitianos merecen la oportunidad de vivir en su país bajo un clima de paz y donde pueden tener una mejor calidad de vida y de estabilidad, y eso debe garantizarlo la comunidad internacional», indicó.
Añadió que «ese foro debe ser abierto, integral, plural y concluir con una lluvia de ideas e iniciativas que pueden servir para diseñar un plan de nación que nos permita obtener soluciones reales y medibles de acuerdo con lo planificado. De lo contrario, seguiremos sin ejecutorias objetivas y padeciendo los mismos males».
«Los resultados de ese foro deben ser articulados y socializado con los organismos internacionales y con la comunidad internacional, quienes deben hacerse compromisarios, no solamente con el fiel cumplimiento de lo planificado, sino que tambien asuman sus responsabilidades frente a este tema de manera eficaz y sin demora», afirmó.





