Moscú, 11 feb (Reuters) — El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, confirmó este miércoles que Rusia planea discutir con Estados Unidos la situación de sus proyectos petroleros en Venezuela, luego de que Washington emitiera nuevas restricciones que excluyen a empresas e inversores rusos de operaciones energéticas en el país sudamericano.
“Sin duda, utilizaremos los canales de comunicación disponibles con los estadounidenses para aclarar esta situación”, afirmó Peskov a los medios, subrayando que Rusia tiene inversiones significativas y proyectos de largo plazo en Venezuela, que también interesan a sus socios venezolanos.
El anuncio se produce en medio de un aumento de las tensiones entre Moscú y Washington tras la emisión por parte del Departamento del Tesoro de EE. UU. de una licencia general que facilita operaciones de exploración y producción de crudo en Venezuela, pero que excluye explícitamente a ciudadanos y entidades rusas, chinas e iraníes.
El ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, calificó estas medidas como una “discriminación flagrante”, al tiempo que defendió la posición de Rusia de mantener relaciones energéticas y comerciales con Caracas sin injerencias externas.
Estas declaraciones se dan en el contexto de una profunda crisis en Venezuela, marcada por la captura del presidente Nicolás Maduro en enero por fuerzas estadounidenses y una reconfiguración de la industria petrolera del país bajo supervisión de Washington.
Rusia, que ha sido uno de los principales aliados políticos y económicos de Venezuela en las últimas décadas, ha defendido reiteradamente la soberanía venezolana y criticado las acciones unilaterales de Estados Unidos en la región.





