RAFAEL RAMIREZ MEDINA
Hoy más que nunca la República Dominicana está afectada debido al agravamiento de la situación política en que se encuentra Puerto Príncipe, (Haití).
Son miles de haitianos que intentan huir de su país para evitar una muerte segura, a causa del fuerte clima de violencia que se está viviendo en ese vecino país.
Ante ese escenario el país que les queda más fácil para emigrar sin ningún tipo de control es la Republica Dominicana, agravando más nuestra situación, causando un alto flujo de inmigración ilegal.
Haití es el país con la tasa de crecimiento más elevado del mundo, con una población mayor que la nuestra, así como también con el índice de pobreza más alto de todos los países y por consiguiente con índice de analfabetos de un 51%, lo que indica que más de seis millones son analfabetos y lamentablemente estos son los que emigran hacia la Republica Dominicana.
Los haitianos han ido llegando a nuestro país tratando de escapar de los problemas sociales que aquejan ese país. En Haití el principal problema social que se presenta en todo el territorio son las siguientes: la corrupción gubernamental, discriminación racial, pocas oportunidades y la mala distribución de los ingresos.
Estas son algunas de las razones por las cuales más de un 1.6 millones de haitianos en extrema pobreza han escogido emigrar, en su mayoría ilegalmente al país que tienen más cerca, que resulta también tener índices de pobreza bastante elevados.
La inmigración haitiana ha causado mucho revuelo tanto al Estado Dominicano como en toda la población, ya que estos han venido ocupando nuestro territorio desde hace mucho tiempo, pero en los últimos años esto se ha incrementado y es debido a varios factores, entre lo que podemos mencionar: creciente desigualdad entre los dos países, la falta de desarrollo en Haití y la falta de control que ha existido siempre en la frontera la cual incentiva la migración clandestina hacia República Dominicana, lo que a largo plazo puede poner todas las ganancias económicas, sociales e institucionales en peligro.
La inmigración haitiana incrementa el sector informal, afecta el salario de los trabajadores dominicanos, desplaza la mano de obra criolla, eleva el grado de desigualdad del ingreso en el país, o sea, aumenta la remuneración del capital y de la mano de obra calificada, reduce los ingresos laborales de los trabajadores menos calificados, y contribuye a incrementar los niveles de pobreza en nuestro país.
En todas partes del mundo la inmigración tiene que ser controlada para tratar de mantener un equilibrio entre la población local y la que viene de afuera, para que no perjudique a los nacionales.






