ASUNCIÓN.- Paraguay vive su peor crisis financiera en décadas. El cierre del banco privado más grande del país por número de clientes ha dejado a cerca de tres millones de personas sin acceso a su dinero, lo que equivale a cerca del 60% de la población adulta.
Todo estalló el pasado martes, cuando el Banco Central de Paraguay (BCP) decidió intervenir Ueno Bank argumentando problemas de solvencia, con índices por debajo del 50% del mínimo requerido.
APAGÓN TOTAL: APP, TARJETAS Y CAJEROS
«Procedimos al cierre de la entidad, por lo tanto, ni la aplicación, ni las tarjetas, ni ningún servicio está activo», confirmó Liana Caballero, del Directorio del BCP.
La entidad, que había experimentado una rápida expansión digital, contaba con más de 2,9 millones de usuarios y procesaba alrededor de tres millones de transacciones diarias. Era el quinto banco del país por depósitos y el primero por clientes.
De un día para otro, millones no pudieron consultar saldos, hacer transferencias ni pagar alquileres y alimentos.
ESCÁNDALO POLÍTICO
Al menos ocho directivos han sido detenidos y 27 personas han sido imputadas.
El presidente Santiago Peña se vio obligado a cancelar su viaje a la Cumbre Iberoamericana en Madrid y este jueves 5 de noviembre anunció su renuncia en medio de un pedido de juicio político.
La oposición reunió 35 firmas para destituirlo por presunto conflicto de interés: Peña formó parte del directorio de Ueno Bank hasta 2024, y el banco administraba unos USD 850 millones en fondos públicos, incluyendo del Instituto de Previsión Social (IPS), que maneja jubilaciones. Unos 32,000 jubilados cobraban a través de esa entidad.
¿QUÉ PASARÁ CON EL DINERO?
El BCP activó el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD), que cubre hasta 75 salarios mínimos, unos 228,3 millones de guaraníes, equivalentes a unos USD 38,300.
El Gobierno promulgó la Ley Nº 7745 para acelerar la devolución. La norma habilita un anticipo de hasta 40 salarios mínimos por depositante, unos 121,7 millones de guaraníes, unos US$19,787 a US$21,400, que debe pagarse en un plazo de 24 horas a 5 días hábiles.
Según estimaciones, alrededor del 97% de los depositantes tiene sus ahorros cubiertos.
La crisis alcanzó hasta a futbolistas de la selección paraguaya, con ahorros de ocho cifras en dólares atrapados, y a empresas públicas como ANDE e Itaipú.
Paraguay insiste que es un problema puntual, no una crisis sistémica. Pero la confianza está rota. Y 3 millones de paraguayos siguen sin poder tocar su dinero.





