Por JHONNY TRINIDAD
Nos crían con arroz, plátano y presión. Con 33 grados, tapones y apagones que te enseñan a resolver con un inversor y saliva. República Dominicana no solo expide actas de nacimiento. Forja carácter. Te entrena para la escasez, para la improvisación, para convertir un problema en tres soluciones antes del mediodía.
Por eso exportamos talento a una escala que ya ni sorprende. Médicos en El Bronx, peloteros en Grandes Ligas, ingenieras en Madrid, enfermeras en Berna, programadores en Austin. No salimos en blanco. Salimos curtidos. Sabemos rendir bajo presión, hacer mucho con poco y caer de pie.
LA FÁBRICA INVISIBLE: CUÁNTOS SOMOS AFUERA
Al cierre de 2024, la diáspora dominicana sumaba 2,874,124 personas. Un crecimiento de 13.53% vs 2021.
En Estados Unidos viven 2,398,009 dominicanos (83% del total), en España 201,162, en Italia 29,791, Chile, 22,836 y Canadá 22,125.
Perfil: 53.5% mujeres, 46.5% hombres. Y 37.2% tiene menos de 25 años. Exportamos juventud.
EL PESO ECONÓMICO: QUÉ MANDAMOS DE VUELTA
En 2025 las remesas alcanzaron US$11,866.3 millones, un alza de 10.3% vs 2024. La cifra superó los US$11,200 millones que dejó el turismo y los US$14,900 millones de las exportaciones.
Solo entre enero y octubre de 2025 entraron US$9,878.4 millones. El 80% vino de EE.UU. y el 6.9% de España.
LA FUGA: CUÁNTO TALENTO SE VA
La vicepresidenta Raquel Peña citó un reporte del Banco Mundial de 2018: la fuga de cerebros en República Dominicana fue de 6.8%, por encima del promedio regional de 5.8%.
El Banco Mundial también señala que en el Caribe y Centroamérica la emigración de profesionales supone una “pérdida dramática de capital humano”. En República Dominicana, entre un cuarto y un tercio de la población calificada vive fuera, según estudios sobre emigración calificada en la región.
EL COSTO
El BID estima que la inversión en educación tiene retornos positivos, pero la tasa ha ido a la baja entre 2000-2015. Formamos médicos, ingenieros y maestros para que otro país coseche su pico productivo. Es una transferencia neta de riqueza. En 2015, un año adicional de universidad daba una tasa de retorno ocho veces mayor que primaria y cuatro veces mayor que secundaria. Ese premio se lo lleva otro.
POR QUÉ SE VAN?
Raquel Peña lo dijo claro: “esos datos evidencian las limitaciones del mercado laboral local, caracterizado por salarios bajos y oferta limitada de empleos de alto nivel”.
El Banco Mundial lo resume: en 2024 se crearon 170,000 empleos formales, pero la informalidad sigue alta. Tener empleo formal aumenta 13.5 puntos porcentuales la probabilidad de salir de pobreza. El problema es conseguirlo.
REMESAS VS DESARROLLO
Las remesas generan “efecto multiplicador en consumo, inversión y financiamiento de sectores vulnerables”. Son el programa social más eficiente: directo, sin burocracia. 5307
Pero también reflejan dependencia. El 45.8% de las remesas las recibe el Distrito Nacional, 10.9% Santiago y 7.5% Santo Domingo. Las zonas metropolitanas concentran 64.2%. El interior produce el talento; la capital recibe el dinero. b80c
DE FUGA A CIRCULACIÓN
El Instituto Nacional de Migración plantea pasar de “fuga de cerebros” a “circulación de cerebros”. Para eso:
1. Salarios reales. No competimos con Nueva York, pero un ingeniero no puede ganar lo mismo que en 2010.
2. Trámites. Homologar títulos y abrir empresas sin 12 permisos.
3. Inversión en I+D. El Banco Mundial financió US$50 millones para calidad educativa en 2015. La UE metió 16 millones de euros en formación técnico profesional. Hay que ejecutar y medir.
4. Vínculo con diáspora. No solo pedir remesas. Dar voto, representación, ventanillas para invertir. Hoy 2.8 millones de dominicanos afuera son mercado, lobby y know-how.
CIERRE
República Dominicana forma y República Dominicana exporta. Eso habla bien de nuestra materia prima: 2.8 millones de embajadores que mandan US$11,866 millones al año.
Habla mal de nuestra capacidad de retenerlos. Perder 6.8% del talento es perder el partido antes del medio tiempo.
El día que formar aquí signifique también crecer aquí, diremos: “República Dominicana forma, retiene y lidera”. Hasta entonces, aplaudamos a los que se van porque están ganando de visitante. Y exijamos a los que dirigen, porque de local vamos perdiendo.






