Por JHONNY TRINIDAD
Irse fue valentía. Tenías 21, una mochila vacía y la cabeza llena de deuda. Cruzaste en yola, te fuiste con visa de paseo, pediste refugio, te casaste, hiciste lo que hubo que hacer. Dormiste en el piso, limpiaste pisos, aguantaste invierno sin abrigo y humillación sin idioma. Todo el mundo te dijo loco. Y lo hiciste. Porque irte, aunque doliera, tenía lógica: aquí no había cama pa’ tanta gente.
Te fuiste con un plan: trabajar, mandar, comprar la casa de tu mamá, sacar papeles, darle colegio a tus hijos. ¿Cuál es el plan si vuelves? En 2024 la diáspora mandó US$10,756 millones en remesas, récord histórico. Eso es 8.7% del PIB. República Dominicana vive de los que se fueron. El 96.5% de esa remesa es para gastos del hogar. O sea: la gente no vuelve, manda. Porque mandar funciona. Volver no.
Hoy somos 2,874,124 dominicanos viviendo fuera. Crecimos 13.53% desde 2021. El país expulsa y la tendencia sube. Volver es nadar contra la corriente estadística.

Allá te rompiste para avanzar. Aquí te romperías para retroceder. El salario promedio cotizable en República Dominicana a octubre 2024 era RD$35,588. A diciembre 2025 subió a RD$38,733.94. Suena bien hasta que ves el alquiler.
Apartamento de una habitación en el centro de Santo Domingo paga RD$39,850 al mes y fuera del centro RD$20,305. Si ganas el promedio y alquilas en el centro, ya debes RD$4,262 antes de comer, de pagar luz, de enviar a los niños al colegio.
La canasta familiar para vida clase media sale entre RD$60,000 y RD$90,000 mensuales. Vida austera: entre RD$35,000 y RD$50,000. Con el salario promedio no cubres ni la vida austera. En EE.UU. limpiaste baños y en tres años eras supervisor. Aquí vuelves con maestría, inglés y 15 años fuera, y te ofrecen RD$70,000 “porque el mercado está así”.
EL PAIS CASTIGA AL QUE VUELVE
EE.UU. ha repatriado 3,581 dominicanos solo en lo que va de 2025. El 68.47% por migración ilegal. Pero hay otro dato: solo 9 dominicanos, el 0.25%, decidió venir voluntariamente. La DGM recibe y procesa, y si no tienes asuntos pendientes, te entregan a tu familia.
El problema no es entrar. Es quedarte. Aduanas te cobra la mudanza. El banco no reconoce 20 años de crédito en el exterior. El salario neto medio en Santo Domingo es de RD$37,360. La hipoteca se come el 192.94% del ingreso. O sea: matemáticamente imposible. Por eso el que vuelve, se devuelve. No hay cifras oficiales de “retornados que se van de nuevo”, pero el 0.25% de retornos voluntarios lo dice todo.
Tus hijos pagan tu nostalgia. El 82.7% de las remesas de abril 2025 vino de EE.UU., donde vive la mayor parte de la diáspora. Allá están tus hijos. Allá hicieron su vida. Tú extrañas el barrio. Ellos extrañan el wifi. Traerlos es sacarlos de un sistema donde el poder adquisitivo local en Puerto Rico es 110.99 y en República Dominicana es 31.38. Es decir: con lo que ganas, compras tres veces menos aquí.
LA VALENTIA SE GASTO EN LA IDA
Desde agosto 2020 a abril 2023 se hicieron 19 incrementos salariales. Y aun así, el salario mínimo solo cubre el 69.6% de la canasta básica. República Dominicana es el cuarto país con mayor incremento del salario mínimo real desde 2018: 20.6%. Y ni con eso alcanza.
Por eso la diáspora mandó US$952.3 millones solo en agosto 2024. Porque mandar duele menos que volver. Porque irse fue lanzarse sin saber nadar. Volver es lanzarse sabiendo que no hay agua.
Nos dicen “ven, el país te necesita”. Pero el país no contrata. Quiere tu dólar, no tu regreso. Quiere que el 80.3% de las remesas siga llegando de EE.UU. Quiere que el 55.3% siga en la informalidad.
Irse fue valentía porque no tenías opción. Volver sería locura porque ya hiciste los números.
Y los números dicen: con RD$38,733 no alquilas, no comes y no vives. Con US$10,756 millones en remesas, el país te prefiere lejos. Con 2.8 millones fuera y creciendo, el retorno es la excepción, no la regla.
Hasta que República Dominicana deje de ser un acto de fe y se convierta en un proyecto de vida, volver no será valentía. Será locura. Y los locos, lamentablemente, ya se curaron en el extranjero con 9,752 millones de razones en 2024.






