La Habana.-Las autoridades cubanas revelaron nuevos detalles sobre la fallida infiltración armada de una lancha rápida procedente de Estados Unidos en aguas territoriales de la isla, ocurrida el pasado 25 de febrero en la costa norte de la provincia Villa Clara.
El jefe del Estado Mayor de la Dirección de Tropas Guardafronteras, Ybey Carballo Pérez, explicó en el programa televisivo Razones de Cuba que las investigaciones preliminares indican que dos embarcaciones partieron desde las proximidades de Cayo Marathon, en el estado de Florida, con destino a territorio cubano. Una de ellas habría sufrido una avería mecánica, por lo que sus ocupantes se trasladaron a la otra lancha.
Según las autoridades, entre los presuntos responsables figura Maritza Lugo Fernández, identificada como cabecilla principal del Movimiento 30 de Noviembre, quien presuntamente habría financiado acciones ilegales contra el Estado cubano.
Intercepción y enfrentamiento
Carballo Pérez precisó que la embarcación fue interceptada a una milla náutica al norte de los cayos de Villa Clara, dentro de las aguas jurisdiccionales cubanas, que se extienden hasta 12 millas náuticas desde la costa. La actuación de las Tropas Guardafronteras —afirmó— fue “moderada, defensiva, racional y proporcional”, siguiendo el protocolo de identificación, persecución y persuasión.
El incidente ocurrió en el municipio Corralillo, específicamente en el canalizo Los Pinos, en la zona conocida como los Cayos de Falcones. Al aproximarse la patrullera cubana para identificar a la lancha sospechosa, desde la embarcación intrusa se abrió fuego, resultando herido el capitán cubano Yosmany Hernández Hernández, con impactos en el abdomen y el antebrazo.
La tripulación cubana, integrada por cinco combatientes, respondió al ataque, abatiendo a varios ocupantes e hiriendo a otros, quienes posteriormente fueron evacuados y trasladados a centros hospitalarios. Las autoridades confirmaron que el armamento empleado por Cuba fue reglamentario: fusiles AKM y una ametralladora ligera RPK.
Investigación y armamento incautado
El segundo jefe del órgano especializado en delitos contra la Seguridad del Estado, Víctor Álvarez Valle, informó que se conformó un equipo multidisciplinario para conducir la investigación. El peritaje técnico evidenció 13 impactos de bala en la embarcación cubana, descartando el uso de armas pesadas como lanzacohetes.
El Ministerio del Interior de Cuba indicó que la lancha infractora, con matrícula del estado de Florida, transportaba armamento de guerra, equipos de visión nocturna, chalecos antibalas, municiones, cócteles Molotov y propaganda de organizaciones contrarrevolucionarias, lo que refuerza la tesis de una acción con fines terroristas.
No fue un hecho aislado
El vicecanciller cubano Carlos Fernández de Cossío afirmó que el hecho no puede considerarse un acto aislado, sino parte de una política histórica de agresiones contra Cuba. Reiteró que La Habana ha comunicado el incidente a las autoridades estadounidenses y mantiene disposición al intercambio diplomático.
El presidente cubano Miguel Díaz-Canel aseguró que Cuba “no agrede ni amenaza”, pero defenderá su soberanía frente a cualquier acción terrorista o mercenaria.
- Desde Rusia, el Kremlin respaldó la actuación cubana. El portavoz presidencial Dmitri Peskov calificó la respuesta como legítima, mientras que la cancillería rusa describió el hecho como una provocación agresiva destinada a escalar tensiones.







