Santo Domingo, D.N., 29 de mayo del 2023 – Las diferencias entre los miembros del Pleno de la Cámara de Cuentas de la República Dominicana han paralizado el inicio de las auditorías programadas para evaluar la gestión del presidente Luis Abinader. Este conflicto ha generado preocupación en la sociedad dominicana, ya que hasta la fecha no se han iniciado las auditorías del Plan Anual de Auditoría (PAA-2023) en diversas instituciones estatales y gobiernos municipales.
El PAA-2023 tenía previsto examinar la ejecución presupuestaria de RD$ 872,377,448,464.04 de los años 2020, 2021 y 2022 en 79 instituciones estatales y municipios. Sin embargo, el enfrentamiento entre los miembros del pleno de la Cámara de Cuentas, compuesto por Janel Andrés Ramírez Sánchez (presidente), Elsa María Catano Ramírez (vicepresidenta), Tomasina Tolentino de Mckenzie (secretaria), Mario Arturo Fernández Burgos (miembro) y Elsa Peña Peña (miembro), ha impedido que se inicien las labores de auditoría.
El retraso en las auditorías afecta a instituciones de vital importancia como el Ministerio de Educación, el Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (INABIE), el Instituto Nacional de Atención a la Primera Infancia (INAIPI), el Instituto Nacional de Educación Física (INEFI), el Programa Supérate, el Ministerio de Medio Ambiente, el Ministerio de Industria y Comercio, el Ministerio de Economía, la Policía Nacional, la Deuda Pública, el Centro de Exportación e Inversión de la República Dominicana (CEIZTUR) y muchas otras.
El cronograma de auditorías establecido para el año 2023 contemplaba las auditorías en diferentes trimestres, pero hasta la fecha no se ha iniciado ninguna. Además, se esperaba auditar diversas investigaciones especiales solicitadas por la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción Administrativa (PEPCA).
La falta de acuerdo entre los miembros del pleno de la Cámara de Cuentas ha impedido el envío de las credenciales de los auditores, lo que ha retrasado aún más el proceso de fiscalización. Esta situación genera preocupación en la sociedad dominicana y pone en entredicho la eficiencia y diligencia de la entidad encargada de controlar el gasto público.
Julio De la Rosa Tiburcio, presidente de ADOCCO, una organización que lucha contra la corrupción, expresó su preocupación por esta situación, ya que considera que amenaza seriamente la lucha contra la corrupción emprendida por el Ministerio Público. Asimismo, destaca que esta situación refuerza la percepción de que la Cámara de Cuentas es más bien una «Cámara de Cuentos», al no cumplir con su rol fiscalizador establecido en la Constitución de la República y la Ley 10-04.
La sociedad dominicana espera que las diferencias entre los miembros de la Cámara de Cuentas se resuelvan a la brevedad para garantizar la transparencia y el control efectivo de los fondos públicos. La realización de las auditorías es crucial para asegurar la rendición de cuentas y fortalecer la confianza en las instituciones del Estado.







