MOSCÚ.- El presidente ruso, Vladímir Putin, ordenó este viernes continuar con el lanzamiento de ataques masivos y coordinados contra objetivos vinculados a las tropas del régimen de Kiev.
Durante una reunión con la cúpula del Estado Mayor General y los mandos militares, Putin precisó que los ataques se dirigirán contra instalaciones del complejo militar-industrial y centros logísticos.
Paralelamente, el mandatario valoró como «positivas» las operaciones del Ejército ruso ejecutadas en septiembre y octubre, además de destacar la velocidad del avance de las tropas en todas las direcciones del frente.
El presidente ruso reconoció que las operaciones militares son complejas y exigentes, y que implican «pérdidas y dificultades operativas». Sin embargo, insistió en que el aumento del ritmo de avance queda demostrado por los resultados de las misiones de combate y subrayó que se trata de un aspecto importante que «no debe pasarse por alto».
ATAQUES DE REPRESALIA
A principios de octubre, Putin recordó que no fue Rusia quien inició el conflicto en Ucrania. «La verdad es que no fuimos nosotros quienes quisimos ni iniciamos la guerra, sino que fueron ellos los que empezaron el conflicto armado contra nosotros», dijo.
El mandatario explicó que las acciones de Rusia representan una medida en respuesta a la expansión militar de la OTAN y la decisión de armar a un régimen ilegal en Kiev que fomentó la rusofobia y había «elaborado planes para organizar campos de concentración para los habitantes de Donbass y Crimea».
Asimismo, subrayó que «las autoridades de Kiev comenzaron a lanzar ataques» contra los petroleros rusos y otros buques con cargamentos pacíficos en el mar Negro. «Pues bien, empezamos a responder. Ahora nos llueven peticiones de todas partes: ‘Venga, déjenlo ya’. Fueron ellos quienes empezaron. Toma, fascista, una granada de un soldado soviético», aseveró.
Desde Moscú han reiterado en múltiples ocasiones que los ataques de respuesta de las Fuerzas Armadas nacionales surgen como represalia a los crímenes de Kiev y su terrorismo contra civiles en Rusia.
Kiev perpetra de manera sistemática ataques selectivos contra la población civil de las provincias fronterizas rusas, al tiempo que lanza oleadas de vehículos aéreos no tripulados contra Moscú y su periferia. Los drones y misiles ucranianos alcanzan automóviles, viviendas, zonas de ocio, centros comerciales y otras instalaciones civiles, causando víctimas entre la población.





