Por William Perdomo
Santo Domingo, R.D., 30 de octubre de 2026.— La jornada de este jueves en la pelota dominicana dejó tres golpes en tres escenarios: uno llegó por paliza, otro con una virada en el marcador y el último terminó con las Estrellas haciendo bembitas. Y, mientras unos celebraban y otros buscaban explicaciones, la tabla de posiciones empezó a apretarse en la parte baja.
En San Francisco de Macorís, la visita llegó sin modales y con los bates hablando alto. Los Leones del Escogido le hicieron quince carreras a los Gigantes del Cibao en su propio terreno, como quien llega a una fiesta ajena y termina poniendo la música. El 15-8 final fue menos una derrota que una mudanza de muebles.
La cosa se desbarató en el tercer episodio: nueve carreras de un solo viaje y un jonrón de tres carreras de Jonathan Guzmán para poner el juego 10-0. Ahí los Gigantes todavía estaban en su casa, sí, pero ya les tocaba preguntar dónde quedaba la salida. José Marmolejos abrió la cuenta con un cuadrangular; Junior Lake conectó un triple productor de dos carreras, y Vidal Bruján también remolcó dos. El Escogido encontró la puerta abierta y entró con todo y coro.
Los Gigantes trataron de ponerle sazón al asunto con seis carreras en el sexto, incluido un grand slam de Carlos Peguero. Por un momento, pareció que el juego podía ponerse interesante. Pero los Leones respondieron con cuatro anotaciones más entre el séptimo y el octavo. Como dice el refrán: *una cosa piensa el burro y otra quien lo arrea*. La remontada se quedó en intento; la pela, en cambio, quedó bien repartida.
Con el triunfo, el Escogido hilvanó su quinta victoria consecutiva y puso su marca en 6-4, suficiente para ocupar el segundo lugar, a un juego de los Tigres. Los Gigantes, mientras tanto, cargan con cuatro derrotas seguidas y quedaron con récord de 4-6. En su patio, la noche les salió larga; la racha, también.
En Santo Domingo, los Toros del Este tenían el partido agarrado por los cuernos —nunca mejor dicho— y ganaban 4-3 después de cuatro entradas. Entonces apareció Kevin Alcántara con un jonrón de dos carreras en el quinto y el Licey viró el marcador. Tres carreras en ese episodio bastaron para que los Tigres retomaran el mando y terminaran imponiéndose 7-4.
Los Toros se habían adelantado, pero se les fue la guagua justo cuando parecía que el camino estaba despejado. Estevan Florial había aportado un cuadrangular de dos carreras en el primero; Alcántara acabó con tres carreras impulsadas y con la última palabra. En pelota, como en la vida, no hay que cantar victoria antes de tiempo: *camarón que se duerme se lo lleva la corriente*.
Con la victoria, el Licey se mantuvo en el primer lugar de la tabla, con marca de 7-3. Los Toros, con récord de 3-6, aparecen en el quinto puesto. Los Tigres siguen mirando a todos desde arriba; a los Toros les toca buscar cómo salir del hoyo antes de que se ponga más hondo.
Y en San Pedro de Macorís, en la casa de las Estrellas Orientales, las Águilas Cibaeñas les aguaron la noche a los dueños del patio. El juego llegó empatado hasta la undécima entrada, cuando los cibaeños fabricaron tres carreras para llevarse la victoria, 5-2. No dejaron a las Estrellas tendidas en el terreno: las dejaron haciendo **bembitas**, con la celebración aguilucha de fondo.
Un rodado de Luis Liberato al campo corto terminó en enredo para las Estrellas. Dos corredores anotaron tras un error en el tiro del receptor Leo Bernal; Liberato avanzó a tercera y luego aprovechó el intento fallido de robo de J.C. Escarra para cruzar también el plato. A veces, la pelota no necesita un batazo monumental: le basta con encontrar a alguien pestañeando en el momento equivocado.
Con la victoria, las Águilas pusieron su marca en 3-6 y, aunque siguen en el sótano, se acercaron a las Estrellas, que tienen récord de 4-6 y ocupan el quinto puesto. Los Toros también registran 3-6. Los tres equipos se mueven en esa zona incómoda de la tabla, peleando por no quedarse viviendo en el inframundo.
Así terminó la jornada: los Gigantes apaleados en su patio, los Toros volteados cuando ya se veían cerca y las Estrellas con bembitas en San Pedro. Tres derrotas distintas, una misma lección de pelota dominicana: la casa ayuda, la ventaja ilusiona y el juego no se acaba hasta que cae el último out.
La acción continúa este viernes con tres partidos: los Tigres visitan a los Gigantes en San Francisco de Macorís; los Leones reciben a las Estrellas en la capital, y las Águilas se enfrentan a los Toros en La Romana. La tabla seguirá moviéndose, y a más de uno le convendría llegar con los bates despiertos.
Sigue los DEPORTES: Haz clic aquí para leer más noticias estadísticas de los mejores atletas.





