Quito, – La comunidad de activistas y defensores de derechos humanos en Ecuador se encuentra consternada tras el hallazgo del cuerpo sin vida de Monika Silva-Koniuszek, una reconocida activista social y anticorrupción de origen polaco. El suceso ocurrió este lunes en su vivienda, ubicada en la provincia costera de Santa Elena, al suroccidente del país.
El hallazgo se produjo luego de que varios ciudadanos alertaran a la Policía Nacional. Hasta el momento, la Fiscalía General del Estado no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre las causas del deceso.
Una voz frontal contra el tráfico de tierras y la corrupción
Silva-Koniuszek, quien residía en Ecuador desde 2014, presidía la Fundación La Integridad, una organización enfocada en la asistencia humanitaria, la defensa de los derechos humanos y el combate a la corrupción.
En los últimos años, se había convertido en una de las voces más visibles de la provincia de Santa Elena debido a sus frontales denuncias. Entre los casos que exponía públicamente se encontraban:
Tráfico de tierras y ocupaciones irregulares.
Casos de nepotismo y tráfico de influencias en dependencias públicas.
Presunto lavado de activos.
Irregularidades que involucraban a actores políticos locales, funcionarios públicos y grupos de poder de la región.
«La activista social Monika Silva Koniuszek, reconocida por sus denuncias sobre presunto tráfico de tierras en Santa Elena, fue hallada sin vida en su vivienda», informó la emisora local Radio Pichincha.
Amenazas previas e intimidación
Debido a la naturaleza de sus investigaciones y denuncias, la activista había manifestado en reiteradas ocasiones el riesgo que corría su integridad. Según reportó el medio digital La Defensa, Silva-Koniuszek denunció públicamente haber recibido:
Amenazas directas contra su vida.
Presiones institucionales.
Actos de intimidación continuos por su labor fiscalizadora.
Ante este panorama, la activista había responsabilizado públicamente a las personas y grupos de poder denunciados por cualquier atentado que pudiera sufrir. En su cuenta de la red social X (anteriormente Twitter), se autodefinía de forma contundente como: «activista anti-corrupción, defensora de la Pachamama y de los grupos vulnerables. Aún viva».
Las organizaciones sociales y la ciudadanía exigen una investigación profunda, ágil y transparente por parte de las autoridades competentes para esclarecer las circunstancias de su fallecimiento.
Fuente informativa: Agencia de noticias Sputnik





