El movimiento Ansar Alá (hutíes), que mantiene el control de amplias regiones en el norte y oeste de Yemen, anunció la movilización inmediata de sus fuerzas con el objetivo de romper el bloqueo económico, terrestre y aéreo que Arabia Saudí mantiene sobre los territorios bajo su dominio.

A través de un comunicado difundido por la cadena de televisión oficial del grupo, Al Masirah, el movimiento declaró su disposición para reforzar las líneas del ejército con cientos de miles de combatientes paramilitares. «Declaramos nuestra plena e inmediata disposición a proporcionar combatientes al ejército para restaurar los derechos del pueblo yemení, expulsar a los ocupantes y poner fin al bloqueo de nuestro país», subrayaron en la nota oficial, advirtiendo que los entrenamientos militares se intensificarán en el corto plazo.
Un conflicto estancado desde 2014
Ansar Alá mantiene el control de la capital yemení, Saná, y la mayoría de las provincias del norte y centro desde septiembre de 2014. El avance de las milicias motivó en 2015 la intervención de una coalición militar internacional liderada por Arabia Saudí en respaldo al gobierno yemení reconocido internacionalmente, lo que desató una prolongada crisis humanitaria y bélica.
A pesar de que ambas partes han mantenido canales de negociación de paz desde 2023 —reanudados formalmente a finales del año pasado tras un breve estancamiento—, las exigencias del grupo chií siguen bloqueando un acuerdo definitivo.
Entre las demandas principales de los hutíes se encuentran el levantamiento total de las restricciones aéreas y marítimas para expandir los vuelos desde el Aeropuerto Internacional de Saná, así como la exigencia de que el reino saudí financie las indemnizaciones de reconstrucción por los daños causados por los bombardeos de la coalición. La nueva escalada de movilización paramilitar pone bajo presión el futuro de las mesas de diálogo en la región.





