Por CARLOS OGANDO
La Organizacion de las Naciones Unidas (ONU) celebra su 81 Asamblea General del 22 al 28 de septiembre del 2026 donde participan mandatarios y representantes de reinos y paises que exponen sus perspectivas sobre la ONU, la situacion de sus paises y la urgencia de reformar la organizacion para que sea un instrumento que sirva por igual a todos, reconociendo sus debilidades y fortalezas y lo que se avecina – un mundo multipolar.
El propio lema de la Asamblea —“Restaurar la confianza, gestionar la transformación: unas Naciones Unidas que cumplan para todos.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) es una gran organización internacional que une a 193 países. Su trabajo principal es cuidar la paz del mundo y ayudar a resolver problemas globales. Fue creada en el año 1945, al terminar la Segunda Guerra Mundial. Su sede está en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos y sus objetivos principales son evitar guerras y enviar misiones de paz a zonas con conflictos
El jefe de la ONU Antonio Guterres expreso en su discurso que estamos viviendo en un mundo que parece fragmentado y que puede dar inicio a un mundo multipolar.
El secretario general António Guterres fue especialmente explícito. Dijo que las “líneas de fractura” del mundo se están ampliando y vinculó guerras, desigualdad, cambio climático e inteligencia artificial con una misma cuestión: cómo se distribuye y utiliza el poder.
También planteó una disyuntiva muy interesante: un mundo multipolar puede evolucionar hacia cooperación bajo reglas comunes o hacia fragmentación, desconfianza y relaciones puramente transaccionales. La ONU debiera liderar el bajo reglas comunes y la confianza.
Esto es importante porque probablemente estamos entrando en una etapa diferente de las relaciones internacionales: ya no existe el mismo predominio estadounidense que caracterizó el período posterior a la Guerra Fría, mientras China, Rusia, India, las potencias del Golfo y otros actores estan aumentando su capacidad de influencia, no necesariamente estan unidos por una ideologia – son puras relaciones geopoliticas y comerciales.
Guterres la colocó junto a paz y seguridad, desigualdad y cambio climático como uno de los grandes desafíos del futuro. Advirtió especialmente sobre sistemas autónomos capaces de tomar decisiones de vida o muerte y sobre la concentración del poder tecnológico en un número reducido de empresas y personas.
Aquí existe una coincidencia interesante entre diferentes corrientes políticas: la IA ya no se considera solamente una tecnología económica. Se está convirtiendo en un asunto de seguridad nacional, poder militar, información, productividad y soberanía.
Eso puede cambiar profundamente el equilibrio mundial durante los próximos 10-20 años.
Los hechos que se observan en esta Asamblea son: guerras activas, rivalidad entre grandes potencias, desconfianza hacia las instituciones multilaterales, crecimiento de la competencia tecnológica, preocupación por la IA, conflictos energéticos y una búsqueda simultánea de negociación y mayor seguridad.
Un mundo multipolar no necesariamente tiene que ser un mundo más conflictivo. Puede producir un equilibrio entre varias potencias. Pero si desaparecen las reglas comunes y cada potencia interpreta la seguridad únicamente desde sus propios intereses, puede aumentar la competencia y disminuir la capacidad de resolver conflictos.
Por eso me parece especialmente significativa la frase de Guterres sobre la posibilidad de que la multipolaridad derive en “fragmentación y transaccionalismo”, frente a una multipolaridad basada en reglas y cooperación, podria llegar a ser un mundo mas equitativo.
Lo que no explico el señor Guterres fue que la estrategia del presidente de Estados Unidos de reincorporar los paises de America Latina y del Caribe en un bloque de las Americas, no esta fraccionando sino sumando y que los gobiernos de Europa estan cerrando el circulo con Estados Unidos, asi como la guerra con Iran le estan abriendo las puertas hacia unificar el grupo de paises Arabes, lo que significa mayor poder economico, poder militar y ampliacion del poder de USA en todo el mundo.
En otras palabras: la 81.ª Asamblea General parece haber mostrado no solamente una lucha entre países, sino una lucha entre dos concepciones del orden mundial: un sistema basado principalmente en instituciones, reglas y negociación, y otro que concede mayor peso a la soberanía nacional, el poder económico y militar y la capacidad de cada Estado para defender directamente sus intereses.





