WASHINGTON.- Miembros del círculo íntimo del presidente Donald Trump están buscando representación legal ante una posible derrota republicana en las elecciones de medio término de 2026, informó The Wall Street Journal.
Desde miembros del gabinete hasta personal de nivel medio se preparan para una avalancha de investigaciones si los demócratas recuperan el control del Congreso.
De acuerdo con el reporte, demócratas del Comité de Supervisión de la Cámara y del Comité Judicial del Senado ya han enviado varias cartas a funcionarios de la administración Trump en los últimos meses.
ABOGADOS EXTERNOS
Aunque el Departamento de Justicia defendería a los funcionarios acusados, abogados consultados por el Journal dijeron que muchos evalúan contratar representación externa que vele por sus intereses particulares y no por los de la administración.
El temor a conflictos de interés ha generado pánico y solicitudes anticipadas de asistencia legal. Esto ocurre después de que sectores del movimiento MAGA pidieran la salida del secretario de Defensa, Pete Hegseth.
RESPUESTA DE LA CASA BLANCA
La portavoz de la Casa Blanca, Lauren Bis, dijo a The Mirror US que los demócratas «no tienen ningún plan para mejorar la vida de los estadounidenses» y solo buscan «continuar su persecución contra el presidente Trump».
«La elección nunca ha sido más clara: redoblar la apuesta por la agenda sensata y ganadora del presidente Trump o la obstrucción de los demócratas», afirmó.
La Casa Blanca acusó a los medios de difundir «una narrativa falsa, respaldada por encuestas falsas» sobre una supuesta pérdida del control republicano del Senado y la Cámara.
REFUERZO LEGAL
Según el Daily Mail, pese a ese discurso, Trump ha reforzado su equipo jurídico y nombró a su abogado personal, Will Scharf, como asesor legal de la Casa Blanca. La administración también designó a Katie Bailey como directora de la Oficina de Asuntos Legislativos.
Un republicano preocupado por las legislativas planea un proyecto de ley de «última cena» para aprobar un paquete partidista después de los comicios.
«Presentaremos un proyecto de ley de reconciliación, de una forma u otra», dijo el senador Bernie Moreno. «Obviamente, si perdemos el control del Congreso, será el fin del mundo».
Según Moreno, el proyecto sería «enorme» e incluiría «todas las prioridades republicanas» y posiblemente un aumento del techo de la deuda, cuyo límite se alcanzaría el próximo año. Una mayoría demócrata podría exigir concesiones a cambio.
La Cámara aprobó en verano un proyecto con apoyo partidista que incluía fondos para defensa, ayudas agrícolas e incentivos para integridad electoral, pero la iniciativa está estancada en el Senado.





