Washington.– La madrugada de este miércoles entró en vigor el cierre del Gobierno federal de Estados Unidos, luego de que el Senado no alcanzara los 60 votos necesarios para aprobar el plan de financiamiento provisional. La votación, de 55 a 45, dejó sin acuerdo a republicanos y demócratas, lo que provocó la suspensión inmediata de actividades en la mayoría de las agencias públicas.
El ‘shutdown’ obligará a suspender temporalmente a unos 750,000 empleados federales, mientras que hasta 4 millones de trabajadores, incluidos 2 millones de soldados y miembros de la Guardia Nacional, podrían quedar sin sueldo. Algunos programas esenciales continuarán en marcha, como el correo, el Seguro Social y Medicare, aunque sin el personal administrativo completo.
Las consecuencias inmediatas incluyen el cierre de museos y parques nacionales, así como retrasos en servicios educativos, ambientales y de salud. En paralelo, la Casa Blanca advirtió que las políticas migratorias y de deportación continuarán a toda marcha, aunque los agentes federales no recibirán su salario hasta que se logre un acuerdo.
El presidente Donald Trump endureció el panorama al declarar que planea despedir más empleados federales, principalmente vinculados a la oposición demócrata. “Vamos a despedir a mucha gente, serán demócratas”, afirmó.
El Senado volverá a votar este miércoles sobre la misma propuesta republicana, en un intento por forzar un acuerdo. Sin embargo, analistas advierten que la falta de consenso prolongará la crisis y podría afectar el desempeño económico del país, al interrumpir la publicación de datos clave en un momento de incertidumbre financiera.
El último cierre de Gobierno en EE.UU. ocurrió en diciembre de 2018, también bajo la administración Trump, y duró 35 días, convirtiéndose en el más largo de la historia.






