SANTO DOMINGO.- La organización CEDUCA afirmó que la violencia de género en República Dominicana es un fenómeno político, social y cultural, y no un hecho aislado ni un simple “pleito entre marido y mujer”. La declaración se produjo durante la jornada “Voces por la Igualdad: Recuperemos el Amor y la Solidaridad, ¡No Más Violencia de Género y Odio!”, realizada el pasado sábado en la explanada del Teleférico de Sabana Perdida.
El evento fue organizado en el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres y las Niñas, con el objetivo de sensibilizar a la población sobre el impacto de la violencia social, intrafamiliar y basada en género (VBG), y promover estrategias para construir relaciones saludables y una cultura de paz.
Un problema estructural, no un hecho aislado
La directora ejecutiva de CEDUCA, Alba Reyes, destacó que este 25 de noviembre se cumplen 65 años del asesinato de las hermanas Mirabal, un crimen del dictador Rafael Leónidas Trujillo que dio origen a la fecha conmemorativa. Señaló que esta realidad histórica muestra que la violencia contra la mujer “es un fenómeno político, social y cultural”, cuyas consecuencias dejan graves secuelas físicas, psicológicas y emocionales en mujeres, niñas y adolescentes.
Reyes subrayó que los feminicidios continúan siendo un flagelo alarmante. Según cifras oficiales del Ministerio de Interior y Policía, en lo que va de 2025 se han registrado 49 feminicidios, frente a los 71 reportados en el mismo período de 2024, lo que evidencia una tendencia a la baja, aunque “no es motivo para conformarse”.
“No queremos seguir contando. No queremos decir una más o una menos. Nuestro rechazo es rotundo: ¡Vivas nos queremos, ni una más ni una menos!”, afirmó la activista.
Raíces culturales y desigualdades persistentes
CEDUCA advirtió que la violencia de género surge de una sociedad patriarcal donde se mantienen patrones culturales que perpetúan roles desiguales y la idea de que la mujer es inferior o pertenece a la pareja. Asimismo, señaló que la feminización de la pobreza y la cosificación femenina, especialmente en los medios de comunicación, siguen alimentando el ciclo de violencia.
Llamado a un compromiso colectivo
Reyes expresó que la lucha contra la violencia de género requiere la participación de todos los sectores: familias, escuelas, comunidades, iglesias, autoridades, docentes y ciudadanía en general. Esta lucha —dijo— implica educar, desaprender, cambiar patrones culturales y transformar relaciones de poder, además de fortalecer la capacidad institucional y el compromiso del Estado.
Durante la jornada se realizaron volantes informativos, conversatorios, presentaciones teatrales, bailes y testimonios, como parte de la campaña de sensibilización.
Al finalizar el evento, la directora de CEDUCA exhortó a exigir mayor compromiso del Gobierno y de las instituciones responsables de diseñar e implementar políticas públicas integrales que garanticen a las mujeres su derecho a vivir sin miedo y en libertad.
“Recuperemos el amor y la solidaridad. Rompamos el silencio y fortalezcamos la sororidad y la empatía entre las mujeres”, concluyó.







