PUERTO PRÍNCIPE.- Naciones Unidas alertó este viernes de que más de 250.000 niños de entre seis meses y once años están en riesgo de sufrir desnutrición aguda entre junio de 2026 y mayo de 2027 en Haití, incluidos 94.000 con desnutrición aguda grave, en un contexto marcado por la violencia de grupos armados.
El análisis, dirigido por el Ministerio de Sanidad con el apoyo del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), proyecta además que en ese periodo otros cerca de 160.000 niños sufrirán desnutrición aguda moderada, mientras que 25.750 mujeres embarazadas y lactantes necesitarán apoyo nutricional.
Según el documento, el deterioro previsto para los próximos meses incrementará la demanda de atención en más comunidades, ejerciendo mayor presión sobre servicios a los que muchas familias ya tienen dificultades para acceder. El aumento de la violencia por parte de bandas está provocando desplazamientos masivos — con cerca de 1,47 millones de desplazados internos a mediados de mayo — e interrumpiendo el acceso de los niños a alimentos, atención sanitaria y otros servicios esenciales.
29 MUNICIPIOS EN FASE 3 Y DOS EN RIESGO CRÍTICO
El informe señala que entre diciembre de 2026 y mayo de 2027 un total de 29 de los 140 municipios de Haití alcanzarán la Fase 3 de desnutrición aguda de la Clasificación Integrada de las Fases de la Seguridad Alimentaria (IPC), mientras que Cité Soleil y Cabaret podrían alcanzar niveles críticos, correspondientes a la Fase 4.
«Detrás de estas cifras hay niños cuyas vidas pueden cambiar cuando reciben la atención adecuada en el momento oportuno», sostuvo la representante de UNICEF en Haití, Geeta Narayan, quien afirmó que la IPC «ayuda a identificar dónde son mayores las necesidades».
«Ahora debemos utilizar esa evidencia para llegar antes a los niños y niñas, prevenir la desnutrición y asegurarnos de que ninguno quede sin la ayuda que necesita», añadió.
LLAMADO A LA ACCIÓN PREVENTIVA
El representante de la FAO en el país, Pierre Vauthier, recalcó que «prevenir la desnutrición aguda exige actuar no solo sobre sus consecuencias inmediatas, sino también sobre sus causas subyacentes».
«Las familias deben poder acceder a alimentos variados y nutritivos y producirlos. Protegiendo los medios de vida agrícolas y fortaleciendo la producción local de alimentos, podemos ayudar a los hogares más vulnerables a cubrir sus necesidades nutricionales, resistir futuras crisis y reducir su dependencia de la ayuda humanitaria», argumentó.
En la misma línea, la representante del PMA en Haití, Lauren Landis, advirtió de que «el rápido deterioro de la situación es un claro recordatorio de que invertir en la prevención de la desnutrición no es un gasto, sino una inversión estratégica en el futuro de Haití».
«Cada dólar invertido hoy en nutrición, salud, alimentación escolar y apoyo a las familias vulnerables ayuda a evitar un impacto humano, social y económico mucho mayor mañana. Un niño bien alimentado tiene más probabilidades de tener éxito en la escuela, mantenerse sano y contribuir de forma productiva al desarrollo de su país», dijo.
Los organismos de la ONU hicieron un llamamiento al Gobierno haitiano, los donantes y las organizaciones internacionales para que adopten medidas inmediatas destinadas a ampliar el tratamiento y evitar que más niños caigan en la desnutrición.
Entre las medidas solicitadas figuran ampliar la prevención y el tratamiento priorizando los municipios cuya situación se prevé que empeore, mediante evaluaciones comunitarias, atención temprana, suministro de alimentos terapéuticos y apoyo nutricional para mujeres embarazadas y lactantes; garantizar el acceso a una dieta nutritiva y a servicios esenciales; y asegurar financiación inmediata y flexible que permita a las familias acceder a la atención necesaria y facilite la respuesta humanitaria.





