Por José Lois Malkun
Según el presidente Trump, después de las elecciones legislativas a principios de noviembre retomará el tema de Irán con seriedad y listo para darle un final. ¿Qué final? ¿Lanzará un par de bombas nucleares, invadirá con tropas o meterá de nuevo a Israel en los ataques?
Ninguna de esas opciones parece viable y tampoco van a derrotar a Irán. Todas ellas, producirán una hecatombe económica mundial con petróleo a 200 dólares el barril. O sea, las navidades del 2026 podrían ser las más tristes desde la segunda guerra mundial hace 85 años.
En el pais, nada de fiestas populares ni fuegos artificiales, filas para echar gasolina, pasajes de autobús por las nubes, cenas frugales y vacaciones en el exterior reducidas al mínimo. No solo aquí, sino en todo el globo.
Sin embargo, hay opciones. Si Trump gana las elecciones legislativas, esa guerra en el Medio Oriente se intensificará al máximo y lo de la bomba nuclear no es un chiste. Pero si pierde, no le quedará otra alternativa que buscar la paz con Irán y bajarse los pantalones para conseguirlo.
Una guerra en la que jamás el presidente Trump debió meterse y menos bajo unos argumentos vendidos por Israel de que Irán ya tenía una bomba nuclear o estaba a punto de producirla. Ninguna de las dos es cierta. Quizás requiera 10 años para eso, como dicen la mayoría de los expertos.
Estados Unidos, con una deuda pública que desata las alarmas (41 billones de dólares), diésel a 6 dólares el galón, alta inflación (3.4%), bajo crecimiento (1.5% anualizada primer semestre), rentabilidad de los bonos por los cielos, armas agotadas, un ejército cansado y un presidente dando declaraciones típicas de un pais bananero, no puede hacer otra cosa que terminar esa guerra lo más pronto posible. Y las elecciones de medio término definirán un antes y un después.
Navidad
O sea, las navidades del 2026, penden de un hilo. O podemos celebrarla como de costumbre o quedarnos en casa viendo televisión y comiendo espaguetis. Los frescos vientos navideños casi comienzan con un petróleo a 109 dólares el barril Brent y 106 dólares el WTI, mientras esta semana es posible que la FED suba las tasas de interés.
Hay otros frentes de guerra que también crean incertidumbre. Me refiero a la de Israel y el Líbano, con Gaza en el medio y la de Rusia y Ucrania. Esta última, está causando serios daños a la infraestructura petrolera y energética, pero hay fuertes sanciones a Rusia que limitan su capacidad de exportar gas y petróleo. Quien más sufre es Europa y el BCE sube su tasa de interés 25 puntos ante una inflación indetenible.
En fin, la navidad, alegres o triste, depende de lo que pase en Oriente Medio y el Golfo Pérsico, con el Estrecho de Ormuz cerrado, y ahora también el estrecho de Bab-Al-Mandeb, en el Mar Rojo, controlado por los Hutíes, aliados de Irán, después de invadir la isla de Perim.





