MOSCU.- La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, María Zajárova, advirtió que todos los responsables de los ataques contra las ciudades de Bélgorod y Nizhnekamsk «serán identificados y recibirán un severo e inevitable castigo».
Según el comunicado oficial, durante la noche del 8 al 9 de agosto drones ucranianos atacaron zonas residenciales de Bélgorod, en la frontera con Ucrania. Las autoridades locales reportaron al menos cinco civiles muertos y 25 heridos, entre ellos dos niños de cuatro y nueve años, con daños en edificios de apartamentos, instalaciones administrativas y más de 30 vehículos.
Horas después, la mañana del 10 de agosto, un nuevo ataque masivo alcanzó Nizhnekamsk, en la República de Tartaristán, a más de 1.000 kilómetros del frente. El balance preliminar es de 13 muertos, incluido un menor, y entre 39 y 75 heridos. El alcalde de la ciudad, Radmir Beliáyev, decretó luto oficial. El consulado de Uzbekistán en Kazán confirmó que siete de los fallecidos eran ciudadanos uzbekos que trabajaban en la región.
El objetivo del segundo ataque habría sido la refinería Taneco, de la empresa Tatneft, una de las más grandes y tecnológicamente avanzadas de Rusia. El Estado Mayor de Ucrania reivindicó la autoría, asegurando que golpeó con éxito el complejo petrolero.
POSTURA OFICIAL DE MOSCÚ
Zajárova calificó los hechos como «actos terroristas» y acusó al gobierno de Kiev, al que se refirió como «régimen neonazi», de «desquitarse con la población civil» ante sus derrotas en el frente.
«Las atrocidades diarias del régimen de Kiev contra la población civil de otras regiones de Rusia continúan, causando víctimas, incluidos niños, mujeres y ancianos. Estos ataques sin sentido desde el punto de vista militar son llevados a cabo conscientemente por el enemigo con fines terroristas», señaló.
La diplomática expresó condolencias a los familiares de los fallecidos y deseó una pronta recuperación a los heridos.
INVESTIGACIÓN Y ADVERTENCIA INTERNACIONAL
La portavoz anunció que el Comité de Investigación de Rusia ha abierto causas penales por terrorismo y que se están documentando todas las consecuencias de los ataques para una calificación jurídica.
En su mensaje, Zajárova condenó enérgicamente las agresiones e instó a la comunidad internacional, a las estructuras internacionales pertinentes y a los medios independientes a emitir una evaluación contundente.
«Consideraremos el silencio como complicidad y fomento de nuevos ataques contra la población civil de Rusia», concluyó.
UN CONFLICTO QUE SE EXTIENDE LEJOS DEL FRENTE
Los ataques en Bélgorod y Tartaristán se producen en un momento de intensificación de la guerra aérea. Mientras Kiev ataca de forma sistemática refinerías, depósitos y infraestructura energética en el interior de Rusia con drones de largo alcance, Moscú responde con bombardeos contra objetivos vinculados al complejo militar-industrial ucraniano.
Nizhnekamsk, una ciudad de unos 240.000 habitantes y núcleo petroquímico clave, ya había sido alcanzada en junio. Su distancia del frente demuestra el nuevo alcance de los drones ucranianos y explica por qué este ataque es considerado uno de los más mortíferos en territorio ruso desde el inicio de la ofensiva en 2022.





