SANTO DOMINGO — En una reveladora entrevista concedida al comunicador Jhoan Abreu, el veterano músico y crítico Pedro Rymer lanzó duras puyas contra la industria del merengue, cuestionando la autenticidad en el escenario de grandes figuras y saliendo en defensa de la dignidad del músico dominicano.
Rymer arremetió de manera directa contra el afamado director de orquesta Wilfrido Vargas, a quien acusó de simular la ejecución de la trompeta en sus presentaciones en vivo mientras mantenía el micrófono apagado.
Las críticas de Pedro Rymer a Wilfrido Vargas y su mímica

Para el experimentado analista, la práctica de fingir tocar en tarima resultaba una falta de honestidad profesional ante el público, especialmente al contar en su sección de metales con ejecutantes de primera categoría y afinación impecable como Raputín, Kaki Ruiz, Fermín Cruz y Juancho Viloria.
Esta postura crítica, publicada originalmente en la revista Galería del periódico El Nacional, le costó a Rymer intensos roces con el periodista Joseph Cáceres por presuntas presiones de la corporación del artista, lo que finalmente motivó su renuncia al periodismo escrito para no someter su criterio a censuras comerciales.
El güirero es un músico profesional y la evolución del ritmo
En otro orden, Rymer desmintió viejas posturas de figuras como el expresidente Juan Bosch y el maestro Julio Alberto Hernández, quienes en su momento restaron rigor a la percusión menor. El entrevistado afirmó categóricamente que el güirero es un músico profesional que requiere un estricto dominio del ritmo, técnica de lectura y precisión matemática.
Asimismo, defendió la evolución histórica del merengue desde la instrumentación típica hasta la incorporación de metales, piano y bajo, comparando las resistencias actuales hacia los géneros urbanos con el rechazo inicial que enfrentó Johnny Ventura cuando aceleró el ritmo del merengue en sus inicios.





