Por Isidro Castillo
Obispo Manuel Antonio Ruiz visita parroquia San Antonio de Padua en celebración patronal
San Antonio de Guerra, provincia Santo Domingo.– El obispo de la diócesis Stella Maris, Manuel Antonio Ruiz, visitó pasado sábado la Parroquia San Antonio de Padua de Guerra, donde presidió la misa solemne que marcó el cierre de las fiestas patronales en honor a San Antonio, celebradas cada año del 3 al 13 de junio.

Durante la eucaristía, celebrada el 13 de junio, día de San Antonio y del Inmaculado Corazón de María, el obispo Ruiz administró el sacramento de la confirmación a 29 personas, entre ellas 25 niños y cuatro adultos, destacándose una pareja adulta que próximamente recibirá el sacramento del matrimonio.
La celebración fue concelebrada junto al sacerdote Hipólito Cabral, séptimo párroco de la comunidad de Guerra, acompañado por ministros y monaguillos del altar.
Mensaje pastoral y valor del sacramento
En su homilía, el obispo Ruiz resaltó la importancia del sacramento de la confirmación, explicando que en este acto desciende el Espíritu Santo sobre los confirmandos, recordando el Pentecostés, cuando los apóstoles, reunidos junto a la Virgen María, recibieron los dones del Espíritu Santo y salieron a anunciar el Evangelio.
Señaló que tanto los confirmados como sus padrinos, en calidad de garantes de la fe, tienen el compromiso de extender el Reino de Dios entre los hombres y vivir activamente su vocación cristiana.
Asimismo, hizo referencia a los numerosos milagros atribuidos a San Antonio, aclarando que todo favor concedido proviene del amor a Jesucristo, a quien el santo dirige las súplicas de los fieles.
Tradición centenaria en honor a San Antonio
Las fiestas patronales de San Antonio de Padua en Guerra se celebran ininterrumpidamente desde el año 1916, con novenas diarias donde cada pastoral, comunidad y sector presenta oraciones y peticiones. Durante estas jornadas también se eligen reinas por sectores, culminando el día 12 con la presentación de las representantes juveniles, coordinadas por la Pastoral Educativa, bajo la orientación de la maestra y regidora Leida Alina Hernández.
Los confirmados fueron preparados por un equipo de catequesis, coordinado por Juana Castillo.
Procesión, bendiciones y confraternidad
La misa concluyó con bendiciones especiales a los comisarios de San Antonio, visitantes de otras parroquias, madres en gestación, presentación de niños, personas de cumpleaños y fieles que llevaron alimentos, panes, dulces y golosinas para compartir.
Posteriormente se realizó la tradicional procesión con la imagen de San Antonio por las calles del pueblo, donde el obispo Manuel Ruiz y el sacerdote Hipólito Cabral impartieron bendiciones a los comunitarios.
La jornada culminó con un almuerzo compartido junto al consejo parroquial, coordinadores de sector, representantes del reinado y ministros. La familia Cena Familia, vecinos de la parroquia, ofreció alimentos a los feligreses como parte de una tradición heredada de sus padres.
Finalmente, la hermana Cristina, de las Carmelitas de la Enseñanza, expresó palabras de agradecimiento por la visita pastoral del obispo Manuel Ruiz, quien recibió el gesto con beneplácito.





