Ciudad de México, 30 de abril.– El senador mexicano Enrique Inzunza Cázarez, del oficialista Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), rechazó de manera categórica la acusación por narcotráfico anunciada por la Fiscalía General de Estados Unidos, asegurando que se trata de un ataque político dirigido contra el partido de la presidenta Claudia Sheinbaum y el proyecto de la Cuarta Transformación.
A través de una carta abierta difundida en sus redes sociales, el legislador sostuvo que la imputación no solo afecta su honor personal, sino que forma parte de una estrategia para desacreditar a los liderazgos emblemáticos de Morena y a quienes representan ese movimiento político. “Este ataque no es únicamente a mi persona, sino al movimiento de la Cuarta Transformación”, expresó.
La acusación fue dada a conocer tras una publicación del embajador estadounidense en México, Ronald Johnson, quien informó que el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, junto a otros funcionarios y exfuncionarios —entre ellos Inzunza—, habría sido imputado por presuntos vínculos con el narcotráfico.
Inzunza calificó la acción como una violación a la soberanía nacional y citó el artículo 40 de la Constitución mexicana, al tiempo que afirmó que el señalamiento también constituye un ataque indirecto contra el expresidente Andrés Manuel López Obrador, fundador de Morena y principal referente del movimiento oficialista.
El senador, representante del estado de Sinaloa para el período 2024-2027 y actual presidente de la Comisión de Estudios Legislativos del Senado, recordó que previamente denunció desde la tribuna legislativa una presunta actuación de agentes estadounidenses en un operativo antidrogas en Chihuahua, lo que —según dijo— antecede a la acusación anunciada por Washington.
Asimismo, rechazó lo que calificó como un estigma por ser originario de Badiraguato, municipio históricamente vinculado al Cártel de Sinaloa, subrayando que su trayectoria pública y profesional respalda su inocencia, la cual aseguró demostrará por las vías legales correspondientes.
Por su parte, el Departamento de Justicia de Estados Unidos sostiene que los acusados estarían vinculados a la citada organización criminal, considerada una de las más violentas del mundo, acusación que el legislador mexicano calificó de “falsa y dolosa”.






