Por: Augusto Gómez Rivas
Rechazo de manera firme el nuevo endeudamiento por más de RD$401,000 millones sometido por el Poder Ejecutivo.
Esta decisión compromete la estabilidad financiera del país y la soberanía de nuestras futuras generaciones.
La iniciativa fue aprobada por la mayoría mecánica del oficialismo en el Congreso Nacional, mediante un procedimiento de urgencia que impidió un debate técnico serio.
Denunciamos que este endeudamiento viola de manera directa la Ley No. 6-06 de Crédito Público.
Hoy, la deuda pública consolidada de la República Dominicana ya supera el 62% del PIB, un nivel alarmante para nuestra economía.
Solo este nuevo paquete de préstamos representa, por sí solo, más del 5% del PIB nacional.
Es inaceptable que casi el 30% de los impuestos que pagamos se destine exclusivamente al pago de intereses, sin reducir el capital de la deuda.
Se falta al principio de destino de los fondos, pues se está tomando prestado para cubrir gasto corriente, algo prohibido taxativamente por la ley.
Se ignora el principio de sostenibilidad, llevando al país a una dependencia del crédito que pone en riesgo nuestra calificación internacional.
Finalmente, se atropella la transparencia, al no presentar un desglose claro de cómo estos fondos impactarán el bienestar real de la gente.
Tomar prestado para financiar el día a día del Gobierno es una ruta probada hacia la asfixia económica.
Exigimos a los legisladores detener esta política de déficit crónico y respetar el marco legal que juraron defender.
¡Basta de hipotecar a la República Dominicana!
¡No más violaciones a la Ley de Crédito Público!





