Puerto Príncipe. – El Gobierno de Haití manifestó este jueves su «profunda preocupación» por lo que considera actos xenófobos cometidos contra ciudadanos haitianos en territorio dominicano, especialmente contra mujeres embarazadas y lactantes.
En un comunicado emitido por el Ministerio de Asuntos Exteriores, las autoridades haitianas denunciaron presuntos malos tratos sistemáticos hacia ciudadanas vulnerables de su país y anunciaron medidas diplomáticas y consulares para asistir y proteger a sus nacionales.
La cancillería haitiana informó que ha dado instrucciones al embajador en República Dominicana, Fritz Longchamps, para que despliegue personal diplomático y consular en zonas consideradas «sensibles», como Dajabón (noroeste) y Bávaro (este), con el objetivo de documentar y responder ante posibles violaciones a los derechos humanos.
Entre las medidas anunciadas se incluye la organización de caravanas de repatriación voluntaria en condiciones dignas y la exigencia formal al Gobierno dominicano de investigaciones sobre casos de abusos.
“Se exige el respeto de los derechos fundamentales de los haitianos y se insta a las autoridades dominicanas a realizar investigaciones sobre los principales casos de violaciones”, reza el comunicado oficial.
El Gobierno haitiano también reiteró su disposición al diálogo y convocó a organizaciones de la sociedad civil y defensores de derechos humanos, tanto en Haití como a nivel internacional, a “unir sus voces” para defender a los haitianos dondequiera que se encuentren.
Tensión bilateral por política migratoria
Las denuncias de Haití surgen en un contexto de endurecimiento de las políticas migratorias de República Dominicana, que desde octubre pasado ha intensificado las deportaciones y controles fronterizos. Entre las medidas más controvertidas se encuentra la expulsión de haitianos indocumentados desde hospitales públicos, una vez han recibido atención médica.
El Gobierno dominicano argumenta que estas acciones son necesarias para proteger su seguridad nacional frente a la crisis social, económica y de gobernabilidad que afecta a Haití, y niega que se trate de persecución o discriminación.
Sin embargo, las medidas han recibido fuertes críticas internacionales, incluyendo del secretario general de la ONU, António Guterres, y de organizaciones como Amnistía Internacional, que han expresado preocupación por el trato que reciben los migrantes haitianos.





