Por JHONNY TRINIDAD
NUEVA YORK.- La Policía sigue sin pistas del asesinato el pasado jueves de una cuidadora dominicana y su paciente en el sector Harlem, del Alto Manhattan.
Las víctimas fueron identificadas como Elsa Espina Espinal, de 55 años, oriunda de Santo Domingo y residente en el Bronx, y Wilgen Elías Severino Tatis, de 66, a quien asistía como cuidadora a domicilio.
Ambos fueron encontrados muertos con heridas de bala en la cabeza dentro de un apartamento del complejo residencial Gaylord White Houses, en East Harlem.
VÍNCULO CERCANO
Espina Espinal había desarrollado una relación cercana con Severino Tatis y su familia, quienes describieron el vínculo como el de una familia.
El hombre había sufrido un derrame cerebral y enfrentaba dificultades de movilidad, según explicó su sobrino, Brady Severino. Sus familiares señalaron que llevaba una vida tranquila, principalmente dentro de su hogar.
A UN MES DEL RETIRO
La cuidadora estaba a aproximadamente un mes de su retiro. Su hija, Elly Santana, explicó que la familia tenía prevista una cena en diciembre para celebrar esa nueva etapa y la recordó como una mujer trabajadora, dedicada a ayudar a los demás, que llegó a desempeñar hasta tres empleos simultáneamente.
INVESTIGACIÓN ABIERTA
El doble crimen ha causado consternación entre los residentes del complejo, donde vecinos recordaron con afecto a las víctimas y expresaron preocupación por la seguridad.
Hasta la noche del sábado 7 de noviembre, los investigadores no habían recuperado un arma ni determinado públicamente el motivo del ataque.





