WASHINGTON.- La Casa Blanca confirmó este lunes la concesión por 100 años otorgada a la empresa privada North American Blue Energy Partners (NABEP) para explotar parte del petróleo venezolano y ofreció nuevos detalles del acuerdo anunciado la semana pasada.
Según el pacto alcanzado entre la Administración del presidente Donald Trump y el Gobierno de la presidenta interina venezolana, Delcy Rodríguez, NABEP tendrá derechos durante un siglo para perforar 17 campos petroleros que albergan unos 65,000 millones de barriles de crudo, equivalentes a cerca de una quinta parte de las reservas de Venezuela.
De acuerdo con la información oficial, el Departamento de Defensa de Estados Unidos tendrá una participación del 35 % en la empresa matriz de NABEP.
Por su parte, el Departamento de Estado dispondrá del derecho a adquirir, a precio de producción, el 20 % del petróleo extraído para abastecer las reservas estratégicas estadounidenses.
Además, el Gobierno estadounidense tendrá derecho de veto sobre los nombramientos en el consejo de administración de la compañía.
INVERSIÓN Y PRODUCCIÓN PREVISTA
NABEP, dirigida por el empresario venezolano Alejandro Betancourt, se presenta como la segunda mayor productora de crudo de Venezuela, con una producción superior a los 200,000 barriles diarios. La compañía anunció que, con el nuevo acuerdo, busca elevar su producción hasta superar el millón de barriles diarios.
Según la Casa Blanca, NABEP invertirá cerca de 100,000 millones de dólares para recuperar la deteriorada infraestructura petrolera venezolana y pagará, durante los próximos 25 años, unos 200,000 millones de dólares en impuestos a las autoridades venezolanas.
La Administración de Trump, que la semana pasada calificó el acuerdo de «histórico», sostiene que este permitirá aumentar la producción petrolera y reducir el precio de la gasolina en Estados Unidos, encarecida por la guerra con Irán, un factor que amenaza con pasar factura a los republicanos en las elecciones legislativas de noviembre.
CUESTIONAMIENTOS
Betancourt ha sido investigado en España, Suiza y Estados Unidos por presuntos delitos de blanqueo de capitales y fraude fiscal en operaciones relacionadas con la petrolera estatal venezolana Pdvsa, acusaciones que él rechaza.
Desde que Estados Unidos capturó y depuso en enero pasado al presidente venezolano Nicolás Maduro, Washington ha tutelado al Gobierno encabezado ahora por Rodríguez y ha restablecido las relaciones diplomáticas con Caracas.
El acuerdo petrolero ha despertado suspicacias entre sectores que consideran que la Administración de Trump no está verdaderamente interesada en impulsar una transición democrática en Venezuela, pese a que ese fue uno de los argumentos esgrimidos para justificar la captura de Maduro.






