Por JHONNY TRINIDAD
La seccional de Nueva York del Colegio Dominicano de Periodistas (CDP) cumple años de fundada, pero todavía no cumple con su rol. Mientras la diáspora dominicana aportó más de 11 mil millones de dólares al PIB en 2025, nuestros periodistas en el exterior siguen sin sindicato, sin escuela y sin poder de negociación.
El CDP-NY debe dejar de ser un sello para fotos y convertirse en lo que manda su naturaleza: un gremio que defiende, forma y representa.
DEFENSA LABORAL, NO DISCURSOS
Hoy un comunicador dominicano en Nueva York abre un micrófono, una cámara o un blog, y está solo. No hay una plataforma, física o digital, que conecta a periodistas que buscan empleo con empresas que necesitan contratar, no hay tarifa mínima, no hay defensa ante abusos.
El CDP-NY debería negociar con radios comunitarias, canales hispanos y plataformas digitales para crear pasantías pagadas y contratos justos. Si el gobierno dominicano gasta millones en publicidad en Nueva York, el CDP debe exigir que el 30% de esa pauta vaya a medios y periodistas. Así como en 1996 dotamos al PRD de un centro de cómputos, el CDP debe dotar al periodista de un centro de oportunidades.
FORMACION QUE SIRVA AQUI Y ALLA
Charlas sueltas no sacan a nadie de pobre. El CDP-NY tiene que firmar con CUNY, Hostos y Boricua College diplomados en periodismo digital, fact-checking y comunicación política que den créditos académicos. En 2004 estructuramos cursos de capacitación electoral ante la JCE. El CDP debe estructurar cursos que valgan en una hoja de vida en El Bronx y en Santo Domingo.

BLINDAJE LEGAL INMEDIATO
Si mañana el ICE, el IRS o un político demanda a un periodista dominicano por su trabajo, ¿a quién llama? A nadie, porque el CDP-NY no tiene fondo legal ni abogados pro-bono.
Un gremio serio monta su departamento de defensa legal el primer día. El caso de la joven dominicana Lorena Pérez Herrera, de 29 años, condenada en Washington por lavado de 1.5 millones de dólares nos recuerda algo: muchos dominicanos abren LLC y prestan cuentas “para hacer un favor”. El CDP debería estar dando talleres de “Cómo no caer preso por ignorancia financiera”, no esperando al entierro para poner una corona.
UNIDAD GREMIAL, NO COMITE DE BASE
El CDP-NY se activa cada cuatro años cuando hay elecciones en República Dominicana y luego hiberna. Mientras, los periodistas del PRM, de la Fuerza del Pueblo, del PLD y los independientes se atacan en redes. El gremio es para todos. Su agenda debe ser: seguro médico colectivo, cooperativa de equipos, compra de licencias de software a precio de grupo. Primero periodistas, después militantes.
SER PUENTE NY → RD
El CDP-NY no coloca una sola historia de la diáspora en los medios de Santo Domingo. ¿Cuántos programas especiales sobre deportaciones, sobre jóvenes becados, sobre empresarios dominicanos en Nueva York ha impulsado? Cero. Debería tener una corresponsalía fija con el CDP central y un boletín semanal que llegue al Listín, Diario Libre o Telemicro. Que República Dominicana vea a su diáspora todos los días, no solo cuando hay un muerto o un preso.
RELEVO GENERACIONAL O MUERTE
La directiva es la misma hace 20 años. Los jóvenes dominicanos con 100 mil seguidores en TikTok no saben ni que existe el CDP. Si no los sumamos, nos pasan por encima. Hay que crear la Secretaría de Juventud Digital y dar carnet a creadores de contenido que cumplan un código de ética. El gremio no puede pelear contra la tecnología. Tiene que montarse en ella.
CONCLUSION
El CDP-NY tiene que decidir si quiere ser club de amigos o sindicato del siglo XXI. Si quiere ser lo primero, que siga como va. Si quiere ser lo segundo, que empiece por tres cosas mañana mismo: bolsa de empleo, defensa legal y formación certificada.
El CDP-NY debe cambiar de actitud, no de estatutos. La diáspora no aguanta más actos protocolares. Exige servicios concretos.
La pelota está en su cancha.






