TEHERÁN.- El líder supremo de Irán, el ayatolá Mojtaba Jamenei, defendió este jueves el programa nuclear y balístico de Teherán y aseguró que el futuro del golfo Pérsico será «sin presencia de Estados Unidos», al que afirmó que «no tiene cabida en la zona, salvo si es en el fondo del mar».
En un mensaje publicado en redes sociales con motivo del Día Nacional del Golfo Pérsico, Jamenei señaló que «con ayuda de Dios, el brillante futuro de la región será uno sin presencia de Estados Unidos y en servicio del progreso, el bienestar y la prosperidad de sus pueblos».
Afirmó que «los extranjeros que cometen actos malignos desde miles de kilómetros de distancia no tienen lugar en esta zona» y que, tras el actual conflicto en Oriente Próximo, «se iniciará un nuevo orden para la región y el mundo».
Sostuvo que la población iraní «considera todas las capacidades de Irán, desde la nanotecnología y la biotecnología hasta las capacidades nucleares y de misiles, como activos nacionales» y las protegerá «del mismo modo que protegen las aguas, la tierra y el espacio aéreo del país».
El líder supremo, quien no ha comparecido en público tras resultar herido en la primera andanada de la ofensiva lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel —ataque en el que murió su padre y hasta entonces líder del país, el ayatolá Alí Jamenei—, dijo que el golfo Pérsico «ha dibujado parte de la identidad y la civilización» de Irán.
Destacó que «el paso entre el estrecho de Ormuz y el golfo de Omán es vital y único para la economía global» y que ese capital estratégico «ha generado la avaricia de muchos males durante los últimos siglos».
«Dos meses después de la mayor campaña militar y agresión de los matones en la región y la vergonzosa derrota de Estados Unidos y su plan, surge un nuevo capítulo para el golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz», añadió.
Subrayó que el conflicto ha demostrado que «la presencia de estadounidenses y su atrincheramiento en tierras del golfo Pérsico es el principal factor de inseguridad en la región» y que «las bases marioneta de Estados Unidos en la región no tienen la fuerza ni la capacidad para garantizar su propia seguridad».
Afirmó que «las normas legales y la aplicación de la nueva gestión del estrecho de Ormuz traerá tranquilidad y progreso en beneficio de todas las naciones de la región» y que «sus beneficios económicos alegrarán los corazones de la nación, si Dios quiere, incluso si molesta a los infieles», en referencia a Estados Unidos e Israel.






