Villa Jaragua, República Dominicana.— La tranquilidad de la calle Progreso, en el sector Alto Velo, ha sido sustituida por un clima de permanente zozobra que se extiende desde hace siete años. La señora Isaura Matos denunció públicamente el grave peligro que enfrenta su hija, Elisania Rivas Matos, quien asegura ser víctima de un constante asedio por parte de su expareja, Walfer Sena.
De acuerdo con la denuncia, el patrón de hostigamiento es reiterado y violento: el agresor irrumpe en la propiedad destruyendo persianas y luminarias para forzar su ingreso, tanto de noche como a plena luz del día. “Por favor, hagan algo; temo por mi vida y la de mis hijos, ya no puedo vivir así”, expresó la víctima, reflejando el desgaste emocional de una familia que asegura vivir bajo amenaza constante.
Una tía de la joven afirmó que el señalado actúa presuntamente bajo los efectos de sustancias y acusó a familiares del individuo de encubrir su conducta. La madre de la víctima también denunció la falta de respuesta institucional, alegando que en la fiscalía exigen pruebas gráficas difíciles de obtener en medio del pánico, mientras que la Policía solicita testigos y fotografías pese a la naturaleza clandestina de los ataques. Vecinos del sector, según relató, son quienes en varias ocasiones han alertado durante la madrugada sobre los destrozos en la vivienda.
La familia Rivas Matos pidió una intervención urgente del Ministerio Público para detener esta situación y evitar que la inacción oficial desemboque en una tragedia. Señalan que el caso contrasta con la trayectoria intachable del padre de la víctima, un militar retirado y ciudadano respetado en el municipio, y reclaman que se actúe antes de que Villa Jaragua sea escenario de un hecho irreparable.





