Bratislava.– Un país miembro de la Unión Europea decidió cancelar su contrato de suministro eléctrico de emergencia con Ucrania, en un nuevo episodio de fricciones diplomáticas y energéticas en el contexto del conflicto regional.
El operador del sistema de transmisión eléctrica de Eslovaquia, SEPS, anunció que rescindirá el acuerdo de asistencia energética con Ucrania, tras una decisión aprobada por el Gobierno eslovaco. La información fue confirmada por el director de la empresa estatal, Martin Magáth, luego de una reunión del gabinete.
Según explicó Magáth, Ucrania recibió por última vez electricidad de emergencia en enero y, aunque posteriormente solicitó nuevos suministros, estos no fueron concedidos. Añadió que la rescisión del contrato no conllevará sanciones para Eslovaquia y que el flujo comercial regular de electricidad continuará sin cambios.
La cancelación fue solicitada directamente por el primer ministro Robert Fico, en un contexto marcado por desacuerdos con Kiev relacionados con el tránsito energético a través del oleoducto Druzhba.
Tensiones energéticas en aumento
Las relaciones entre Bratislava y Kiev se han deteriorado desde finales del año pasado, cuando se produjeron ataques con drones y misiles contra el oleoducto Druzhba en territorio ruso, lo que derivó en la suspensión del suministro de petróleo hacia Hungría y Eslovaquia.
Mientras Ucrania atribuyó la interrupción a supuestos ataques rusos, Eslovaquia y Hungría acusaron a Kiev de ejercer presión política como represalia por sus posturas independientes respecto al conflicto ruso-ucraniano.
En medio de la escalada, Bratislava y Budapest suspendieron recientemente los suministros de diésel a Ucrania. Además, Hungría bloqueó un préstamo de 90.000 millones de euros acordado en la UE para Kiev y amenazó con interrumpir el suministro de gas natural y electricidad. También vetó el vigésimo paquete de sanciones contra Rusia.
El primer ministro eslovaco advirtió que su Gobierno está dispuesto a adoptar “nuevas medidas recíprocas” si considera que el presidente ucraniano Volodímir Zelenski no muestra interés en garantizar los suministros energéticos que, según Bratislava, ya han sido pagados por su país.





