Tras semanas de preparativos militares, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) iniciaron este martes una ofensiva terrestre masiva en la ciudad de Gaza, acompañada de intensos bombardeos aéreos. La operación incluye la entrada de tanques y tropas terrestres, según confirmó un alto mando militar israelí a Axios.
El portavoz de las FDI, Avichai Adrai, instó a la población civil a evacuar de inmediato, advirtiendo que la ciudad se ha convertido en una “zona de combate peligrosa”. Medios internacionales como Al Jazeera reportaron al menos 45 fallecidos por los ataques y tres más por inanición debido al bloqueo que sufre el enclave.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Palestina calificó de fracaso los intentos diplomáticos por frenar la guerra y pidió una “intervención internacional urgente” para proteger a la población civil. Paralelamente, la Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU presentó un informe en el que acusa a Israel de cometer actos de genocidio en Gaza, lo que fue rechazado por el gobierno israelí, que calificó las conclusiones de “falsedades de Hamás”.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, aseguró que “Gaza está en llamas”, mientras que en Jerusalén familiares de rehenes capturados el 7 de octubre de 2023 protestaron frente a la residencia del primer ministro, Benjamín Netanyahu, temiendo que los nuevos ataques pongan en riesgo la vida de sus seres queridos.






