viernes, julio 19, 2024
InicioPolíticaUna visita para hacer perder y una visita para hacer ganar

Una visita para hacer perder y una visita para hacer ganar

Por Roberto Veras

SANTO DOMINGO ESTE.-En los intrincados pasillos del poder, donde las lealtades cambian como las mareas y las alianzas se desvanecen con la misma facilidad con la que se forjan, hay un juego de ajedrez político en constante movimiento. Tal es el caso en el municipio de Santo Domingo Este, donde la reciente visita de una figura política a primera vista desconcertante plantea preguntas sobre los verdaderos motivos detrás de la manipulación de los hilos del destino electoral.

El 1 de noviembre marcó una fecha crucial en el calendario político local, cuando el municipio fue testigo de la llegada de recursos destinados a influir en las primarias internas del PRM, con el objetivo aparente de debilitar la posición de Manuel Jiménez, el entonces alcalde en funciones. Este movimiento estratégico sugiere una maquinación para socavar el apoyo a Jiménez y allanar el camino para un candidato alternativo.

Sin embargo, el panorama político ha dado un giro sorprendente. En un giro de acontecimientos desconcertante, esa misma figura política ahora busca el apoyo del alcalde Jiménez para respaldar al candidato oficialista en las elecciones municipales próximas. ¿Qué ha cambiado en el Palacio Presidencial para justificar esta repentina reversión de estrategia?

La respuesta podría yacer en la cruda realidad de las encuestas y el análisis político. Es plausible que las cifras y el pulso de la ciudadanía hayan revelado que el candidato seleccionado inicialmente carece del respaldo necesario para asegurar la victoria en las elecciones venideras. Es posible que, tras un examen más detenido, los estrategas políticos hayan llegado a la conclusión de que sin el apoyo de figuras clave como Jiménez, las perspectivas de éxito se desvanecen rápidamente.

Este cambio repentino en la estrategia política plantea interrogantes sobre la coherencia y la integridad dentro de los círculos de poder. ¿Cómo puede confiar el electorado en líderes cuyas lealtades parecen cambiar con el viento político? ¿Qué mensajes envía esta volatilidad sobre la verdadera naturaleza del proceso político en nuestro municipio?

Efectivamente, en el tumulto de la política, la transparencia y la vigilancia ciudadana son fundamentales. Las acciones de los actores políticos no deben escapar al escrutinio público, y es responsabilidad de cada ciudadano observar, analizar y sacar conclusiones sobre lo que sucede a su alrededor.

Las decisiones de los líderes políticos, ya sea cambiar de alianzas, respaldar ciertos candidatos o tomar medidas que afecten a la comunidad, no deben tomarse a la ligera ni en secreto. La confianza del pueblo en sus representantes se construye sobre la base de la transparencia, la coherencia y el compromiso con el bienestar común.

Por lo tanto, es esencial que los ciudadanos estén alerta y dispuestos a cuestionar, exigir respuestas y responsabilidades cuando sea necesario. En última instancia, la democracia se fortalece cuando aquellos que la componen están dispuestos a hacer valer sus derechos y a participar activamente en el proceso político, con los ojos bien abiertos y la voluntad de actuar en consecuencia.

Con el 18 de febrero en el horizonte, día de las elecciones municipales, solo el tiempo dirá cómo se desarrollará esta saga política. Los ciudadanos de Santo Domingo Este están observando atentamente, conscientes de que cada movimiento en este intrincado juego de poder tiene consecuencias que resonarán en los pasillos del municipio durante años venideros.

 

El deber de un hombre, es estar donde es más útil. ​

ARTÍCULOS RELACIONADOS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

0SeguidoresSeguir
50SeguidoresSeguir
0SeguidoresSeguir
1,770SuscriptoresSuscribirte
- Advertisment -spot_img
- Advertisment -spot_img

Más popular

Comentarios Recientes

Gregorio Cisneros peralta en Asesinan a la influencer Chantal Jiménez
Chemo Jimenez en El pique del presidente