Secuestros: Part Time de la Policía en Venezuela

Secuestros: Part Time de la Policía en Venezuela

Redacción Nueva York. Enrique Garcîa

Lo que toda la familia sospechaba se convirtió en una triste realidad, el hermano menor de la miss universo Alicia Machado fue asesinado porque no se pagó a tiempo su rescate.

La miss Univdrso, Alicia Machado, expresô su pena en una nota publicada en Instagram

Arturo Machado Zambrano, fue secuestrado a finales del año 2019 y desde ese momento, pese a los esfuerzos que realizó la familia para encontrarlo, no pudieron dar con su paradero, hasta el pasado miércoles cuando las autoridades les informaron que habían hallado sus restos.

Los detalles del secuestro permanecen aun en secreto, la familia guardô mucha reserva en torno al caso, debido quizás a las dudas que surgen inmediatamente después de que ocurre un hecho de esta naturaleza en Venezuela.

Es vox populi en ese país, que los autores de la mayoría de los secuestros son funcionarios policiales, o guardias nacionales, que lucran con toda clase de delitos al amparo de la placa y el uniforme que les otorga la ley.

La descomposición de los cuerpos de seguridad en Venezuela comenzó inmediatamente después que tomo el poder, el militar retirado Hugo Chávez, un ex recluso que no terminó de pagar su condena por delitos de lesa humanidad, y que capitalizó el descontento de los venezolanos con los partidos tradicionales para asumir la presidencia.

John Bryan, Kevin y Jason Faddoul, las primeras vîctimas de la podredumbre de la policîa en Caracas

El primer secuestro organizado por policías terminó con una matanza, tres hermanos, John Bryan, Kevin y Jason Faddoul, de 17, 13 y 12 años respectivamente, hijos de un empresario canadiense de origen libanés que residía en la urbanización Colinas de Vista Alegre, en Caracas, fueron asesinados junto a Miguel Rivas el chofer que solía llevarlos al colegio.

La foto que comnovio a todo un pais y advirtio sobre lo que se les venia encima. Una ola de crimenes consentidos

Ese aciago día, el 23 de febrero del 2006, los chicos se dirigían a su escuela cuando fueron interceptados por una alcabala improvisada por seis policías de la metropolitana. Los chicos fueron hallados a los pocos días asesinados junto al conductor que los cuidaba. Los secuestradores cobraron el rescate y para evitar ser identificados por las víctimas, decidieron quitarle la vida ejecutándolos a balazos.

Un caso similar estuvo a punto de ocurrir hace cuatro años, en Maracaibo, al occidente del país, cuando varios policías montaron una alcabala para secuestrar a la hija del cónsul de Chile en esa ciudad, pero el conductor no se detuvo ante el grupo delictivo oficial y estos desataron una andanada de balazos matando a la chica.

El gobierno de turno, liderado por un ex recluso condenado a prisión por sedición, identificado como Francisco Arias Cárdenas, le resto importancia al crimen y prácticamente culpó a la víctima por escapar de las manos de los secuestradores.

Los criminales fueron detenidos muy brevemente y liberados para ser relocalizados en otra organización de seguridad del estado.

Elias Diaz, al lado de su madre, en una foto tomada antes de que se produjera el secuestro de la anciana.

Igualmente, en Maracaibo, seis oficiales de la policía de la comandancia de San Francisco, al oeste de la ciudad, secuestraron a la madre de un jugador de grandes ligas, por cuya liberación exigían un millón de dólares.

Ana Soto, madre del receptor grandesliga zuliano de los Piratas de Pittsburgh, Elías Díaz, fue asaltada en su hogar por el grupo de policías, quienes de inmediato entraron en contacto con la familia y exigieron un millón de dólares para devolverla sana y salva.

Aparentemente el rescate no se pagó, porque un vecinos identificó a uno de los policías y lo delatô.

Desde hace al menos 15 años, en Venezuela, desde que asumieron el poder los militares que habían sido condenados por sedición, el secuestro se convirtió en un delito común, incluso, en la ciudad capital, Caracas, se decía que las vîctimas eran encerradas en los calabozos de la entidad autora del plagio y los liberaban cuando la familia pagaba el rescate, claro, bajo la amenaza de muerte si denunciaban a la institución que participaba en el delito.

El asesinato de Arturo Machado Zambrano, familiar de la bella Alicia Machado, no es el primer secuestro de alguien ligado a un personaje de alto perfil; en fecha reciente, en el 2017, fue ultimado Reinaldo Herrera, de 34 años, familiar de la diseñadora Carolina Herrera, quien fue secuestrado en los alrededores de su hogar junto a otro empresario identificado como Fabrizio Alberto Mendoza.

Los familiares de ambos pagaron por su rescate, pero los autores del plagio los asesinaron para evitar que denunciaran que habían sido secuestrados, por oficiales de policía o guardias nacionales.

La amenaza de secuestro se ha convertido en el arma preferida de los oficiales de policía y de la temida Guardia Nacional, para extorsionar a empresarios, ganaderos y comerciantes en Venezuela.

Uno de los organismos más temidos por la sociedad venezolana, un grupo denominado FAES, (Fuerzas de Acciones Especiales), un equipo de exterminio al que se le atribuyen mas de dos mil asesinatos, creado por el gobierno para perseguir a la oposición, se sospecha han cometido mas de 100 secuestros en todo el país, algunos de los cuales han terminado trágicamente para las víctimas.

El grupo actúa con tal impunidad, que el pasado 16 de noviembre secuestraron en la región del Sur del Lago, en el Estado Zulia, al occidente del país, a un ganadero que se negaban a pagar la cuota que exigen los generales.

Seis miembros de la FAES, luciendo su tétrico uniforme negro, arribaron a la finca del agricultor lo intimidaron con sus armas y pretendieron sacarle una gran cantidad, ante su negativa, decidieron obligar a sus empleados a cavar una fosa, donde se suponían los enterrarían a todos.

Sin embargo, cuando todo parecía perdido para los agricultores, una comisión de policías municipales sorprendió a los secuestradores, los desarmô y procedió a su arresto.

José Ángel Faria (35) el policÎa asesinado una semana despuÊs que salvô al gqanadero de las garras de la FAES.

Un general jefe del grupo criminal dijo que “sus hombres estaban buscando un dinero que había escondido el ganadero” y exoneró del delito a los agentes arrestados por sus colegas municipales. Sin embargo, el incidente no pasô desapercibido para el alto mando de las FAES que, en retaliación por el hecho, asesinaron de 20 balazos a José Ángel Faria (35) uno de los policías que salvo al ganadero.

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