Por Indeseables Expulsan a Chavistas de USA y Suiza

El pastor Javier Bertucci, mintiô al entrar a Estados Unidos y lo devolvieron

Dos dirigentes chavistas que buscaban asilo en países democráticos fueron expulsados por las autoridades de Estados Unidos y Suiza. El primero por su vinculación con la mafia de corrupción que domina al gobierno venezolano y el segundo por ser un prófugo de la justicia de varias naciones que lo buscan por diversos delitos.

La primera expulsión ocurrió en Miami, donde funcionarios de inmigración impidieron la entrada a los estados unidos, la semana pasada, al pastor evangélico Javiert Bertucci y a varios de sus familiares. El religioso, portando un documento como diputado a la Asamblea Nacional nombrada por Nicolas Maduro, pretendía ingresar al país supuestamente para gestionar una entrevista con funcionarios del Departamento de Estado.

El gobierno norteamericano negó que hubiese algún tipo de negociación con algún funcionario venezolano y rechazaron la petición de Bertucci, no sin antes interrogarlo a él y a sus acompañantes.

En medio del interrogatorio que duró varias horas, Bertucci cambiô su versión en torno a su inesperada visita a los Estados Unidos, y señalô que solo pretendía solicitar ayuda humanitaria para Venezuela, que según declaró, sufre de diversas carencias, en especial de medicinas y alimentos.

Por otra parte, se conoció que los parientes de Bertucci, cuando fueron cuestionados, manifestaron que habían llegado como turistas, pero que sus deseos era vivir de manera permanente en los Estados Unidos.

Todos fueron expulsados y regresados a su país de origen por la misma vía que llegaron, de Miami a Santo Domingo y de allí a Valencia, Venezuela.

Nervis Gerardo Villalobos Cárdenas, quien depositô en bancos de Europa más de cuatro mil millones de dólares, dinero cuya procedencia no ha podido justificar.

EL SOCIO DE HUGO CHAVEZ

Mientras tanto en Suiza, el gobierno de ese país rechazô una visa de residencia que le había otorgado hace cuatro años a un socio del expresidente Hugo Chávez, al ingeniero, Nervis Gerardo Villalobos Cárdenas, quien depositô en bancos de Europa más de cuatro mil millones de dólares, dinero cuya procedencia no ha podido justificar.

Villalobos Cárdenas, fue nombrado vicepresidente de la empresa de energía eléctrica en Venezuela y junto al expresidente de PDVSA, Rafael Ramírez, supuestamente urdieron una trama de corrupción que le robô a los venezolanos más de cinco mil millones de dólares, cantidad que fue repartida entre familiares del extinto presidente Hugo Chávez y un nutrido grupo de dirigentes del partido comunista

Esta semana un tribunal en Suiza anulô un permiso de residencia a Villalobos Cárdenas, y su familia, porque lo consideran una persona indeseable. El Tribunal Administrativo Federal considera que la permanencia del exministro venezolano podría amenazar el orden y la seguridad en Suiza, así como dañar la buena reputación del país.

Cárdenas, buscado por las autoridades norteamericanas para que rinda cuentas por varios delitos relacionados con el lavado de activos a través de los bancos de ese país, es también objeto de una persecución por parte de sus socios en el gobierno de Venezuela, quienes consideran que tanto el como Rafael Ramírez, deberían devolver, o repartir, el dinero que robaron.

El exministro, su esposa un hijo residen en un lujoso penhouse en Ginebra, valorado en más de diez millones de dólares, que aparece a nombre de una compañía en la que sus familiares son los principales accionistas.

Un informe ofrecido por las autoridades suizas señala que el ex ministro contratô una famosa firma de abogados en Ginebra, para que gestionara la renovación de su visa, pero el gobierno considera que la permanencia del supuesto delincuente internacional, podría ocasionar situaciones de peligro en el país.

“Los elementos tomados en cuenta por la SEM son suficientemente concretos para justificar una denegación”, explica la causa del Tribunal Administrativo Federal. Esta sentencia es definitiva y no puede recurrirse ante el Tribunal Federal.