Otra vez Mujica….

Otra vez Mujica….

Por: Francisco Cruz

El expresidente de Uruguay y líder contracorriente, José -Pepe- Mujica, no deja de aleccionarnos. Al renunciar, hace poco -ayer u hoy-, a su curul vitalicia en el senado uruguayo, entre otras cosas maravillosas, dijo: “…el partido no se juega en los despachos…”; y esa sentencia en nuestro lar debería caer como anillo al dedo. Es más, en mi partido -que ahora está inmerso en su IX Congreso-, esa máxima debe resonar como bálsamo para desandar viejas prácticas “políticas” que en nada nos ayudarán a tener un partido renovado.

Cierto que ya dos miembros de su cúpula -los compañeros José Tomás Pérez y Feliz Jiménez- anunciaron dar un paso al costado para abrir espacio a los nuevos liderazgos que ojalá recaiga en compañeros de trayectoria, méritos y trabajo político partidario reconocidos por todos, y no en premio a la herencia, juventud talentosa, pero sin trayectoria partidaria, o peor, en un regalo por obediencia ciega (ni siquiera por postura respetable de minoría).

Precisamente, el mensaje del expresidente Mujica nos convoca a ejercer la política con dignidad, respeto y decoro, y ello implica, ejercer la democracia participativa y amplia -sin subterfugios ni chicanas-, ser auténticos, dejar que las voces de los demás se escuchen también, no jugar chueco, desterrar mediocridades y huir, como el diablo a la cruz, alimentar odios y rencores….

Mujica siempre nos está convocando a una ética política-publica de vida frugal y de responsabilidades cívicas; y entre ellas está sabernos retirar a tiempo, vernos siempre útiles donde quiera que estemos, no convertirnos en obsesionado del poder o los puestos públicos; o más sencillo, venerar y querer a un perro -según alguien acuñó “el más fiel amigo del hombre”-. Por ello, no pateé ni abuse de nadie, pues todo, en esta vida, es transitorio. Además, eso se paga.

Voy a cerrar con esta reciente frase suya: “Hay un tiempo para llegar y un tiempo para irse en la vida”; sin embargo, en mi partido está sonando esa campana y hay compañeros meritorios, de mucho valor y aporte que se niegan a escucharla. Y no es que queramos echarlos -¡Dios nos libre!-, sino porque como ha dicho el mismo Mujica “Triunfar en la vida no es ganar, es levantarse y volver a empezar cada vez que uno se cae”.

El autor es político y ensayista

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