OPINION: A propósito de las estadísticas del Banco Central

Por JOSE A. FERNANDEZ

A propósito de las estadísticas del Banco Central de la República Dominicana, quiero compartir con ustedes lo siguiente: el problema de los residentes en el exterior es que no estamos organizados como fuerza política representativa de la comunidad dominicana del exterior.

Es el profesor Juan Bosch quién orienta y organiza en sentidos políticos por vía de seccionales a los residentes en el exterior.

En tiempos activos de Juan Bosch, las seccionales lograron prestancia política y éramos importantes en el orden político. Nos recibían en el aeropuerto en comisiones y éramos importantes en el orden político.

En la medida que fuimos creciendo en cantidad poblacional y, además, luego de lograr el derecho al voto y obtener representantes en el Congreso Nacional fuimos creando adversarios de intereses político.

Con el voto del exterior se asumieron posiciones adversas de pensar que no podían manipular ese voto, que el poder del voto en el exterior podía llegar a elegir al presidente de la República. Para la clase dominante eso era peligroso.

Tan pronto logramos el derecho al voto, se iniciaron planes para quitarnos derechos y oportunidades de calar o obtener representaciones de poder político. Un ejemplo de eso es lo siguiente: una campaña mediática para desacreditar a los legisladores electos en el exterior, no reconocer ni admitir los avances de los dominicanos en el exterior.

En una asamblea realizada en 1980 en la calle 146 y la avenida Broadway, Juan Bosch nos dijo «aprovechen las oportunidades durante estén en el exterior para prepararse profesionalmente y organizarse políticamente para que sus posiciones y reclamos obtengan reconocimientos y respetos en la República Dominicana».

El control de la clase dominante en el poder político dominicano es determinante en las decisiones políticas en la Republica Dominicana.

Ahora somos la tercera provincia en terminos del poder político, la segunda fuente de ingresos económicos del Estado y, sin embargo, no existe un plan del gobierno para los dominicanos del exterior.

Los cónsules nos los envían desde allá para que no tengan compromisos con la comunidad del exterior, los embajadores ante la ONU ahora vienen de allá y a ese ritmo dejaremos de tener el derecho a votar y a tener representates en el Congreso.

Los partidos políticos han ido perdiendo incidencias en la comunidad y el interés del voto se ha debilitado. Solo la unidad en propósitos y en acción nos permitirá superar esa apatía en el poder político con la comunidad dominicana del exterior.