ONU: Tratado contra las Pandemias, luchar por un mundo más seguro

ONU: Tratado contra las Pandemias, luchar por un mundo más seguro

Por Dr. Amín Cruz

«Lo que estamos viviendo es la gran interrupción del mundo, la gran amenaza desde la Segunda Guerra Mundial. Nada había afectado tanto al mundo y los flujos cotidianos del mundo. Claramente no esperábamos este tipo de amenaza». Rafael Fernández de Castro

Los líderes gubernamentales de más de 24 países se han unido al director de la Organización Mundial de la Salud Tedros Adhanom Ghebreyesu para pedir un nuevo tratado internacional sobre preparación y respuesta ante una pandemia, destinado a mejorar los sistemas de alerta, el intercambio de datos y la transparencia, así como ampliar el acceso a las vacunas.

El principal objetivo del tratado sería fomentar un enfoque único y reforzar las capacidades nacionales, regionales y mundiales y la resistencia a futuras pandemias.

Eso implicaría aumentar la cooperación internacional para mejorar los sistemas de alerta, el intercambio de datos, la investigación y la producción y distribución local, regional y mundial de medidas médicas y de salud pública, como vacunas, medicamentos, diagnósticos y equipos de protección personal, entre otros.

Los líderes hicieron el llamado en una declaración conjunta publicada hoy, pocas horas antes de que un equipo liderado por la OMS que investiga los orígenes del Covid-19 publique su informe completo sobre una misión a China que se retrasó mucho tiempo y que se ha visto envuelta en una controversia política.

La preparación frente a las pandemias requiere un liderazgo mundial para lograr un sistema sanitario global adecuado para este milenio, mantienen los firmantes, que instan a que la comunidad internacional se guíe por la solidaridad, la justicia, la transparencia, la inclusión y la equidad” en esta lucha, y es que, vaticinan, habrá otras pandemias y otras grandes emergencias sanitarias y ningún gobierno u organismo multilateral puede hacer frente a esta amenaza por sí solo.

Una vez aprendida la lección de las debilidades y divisiones que el COVID-19 ha puesto en evidencia, debemos aprovechar esta oportunidad y unirnos como comunidad global para una cooperación pacífica que se extienda más allá de esta crisis, ya que “construir nuestras capacidades y sistemas para hacerlo llevará tiempo y requerirá un compromiso político, financiero y social sostenido durante muchos años”, mantienen los veinticinco líderes.

Procedentes de los cinco continentes, entre ellos destacan el primer ministro británico, Boris Johnson o los presidentes chilenos, Sebastián Piñera; costarricense Carlos Alvarado Quesada; el sudafricano Cyril Ramaphosa o el surcoreano Moon Jae-in.

Europa es el continente más representado, con doce dignatarios, entre los que se encuentran, además de Johnson, la canciller alemana, Angela Merkel, y los presidentes de Francia, Emmanuel Macron; Rumanía, Klaus Iohannis; Serbia, Aleksandar Vucic; y Ucrania, Volodymyr Zelensky; así como los primeros ministros de Portugal, Antonio Costa; Albania, Edi Rama; Grecia, Kyriakos Mitsotakis; Noruega, Erna Solberg; Países Bajos, Mark Rutte; y el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez.

De África, además de Ramaphosa, figuran los presidentes de Kenia, Uhuru Kenyatta; Ruanda, Paul Kagame; y Senegal, Macky Sall; mientras que de América también se suma el primer ministro de Trinidad y Tobago, Keith Rowley; y de Asia y Oceanía se apuntan el presidente de Indonesia, Joko Widodo, y el primer ministro de las Islas Fiji, J.V.Bainimarama.

Juntos debemos estar mejor preparados para predecir, prevenir, detectar, evaluar y responder eficazmente a las pandemias de forma altamente coordinada”, insisten, ante la evidencia de que la pandemia de covid-19 ha sido “un duro y doloroso recordatorio de que nadie está a salvo hasta que todo el mundo esté a salvo”.

Por ese motivo, los firmantes se comprometen a garantizar el acceso universal y equitativo a vacunas, medicamentos y diagnósticos seguros, eficaces y asequibles para ésta y futuras pandemias, la inmunización es un bien público mundial y tendremos que ser capaces de desarrollar, fabricar y desplegar vacunas lo antes posible.

Ese compromiso colectivo sería un hito en la intensificación de la preparación ante una pandemia al más alto nivel político, aseguran los veinticinco dirigentes mundiales.

Proponen que el tratado, la preparación y respuesta a una pandemia mundial está actualmente determinada en gran medida por el Reglamento Sanitario Internacional, o RSI, un tratado que es legalmente vinculante para los 194 estados miembros de la OMS en apoyo del principio de “salud para todos”, y se sustente en los instrumentos sanitarios mundiales existentes, en especial el Reglamento Sanitario Internacional y proporcionará un marco para la cooperación y la solidaridad internacionales.

El acuerdo ayudaría a desarrollarla resiliencia ante las pandemias y otras emergencias sanitarias mundiales, con sistemas sólidos de preparación nacionales y mundiales

A garantizar el acceso oportuno y equitativo a las medidas contra la contingencia, incluidas las vacunas;

Apoyar el financiamiento y la capacidad sostenibles para la prevención, detección y respuesta a los brotes y promover la confianza mutua

La pandemia ha sacado a relucir lo mejor y lo peor de la humanidad, agregó, recordando “actos de increíble coraje” de los trabajadores de la salud y las comunidades ocurridos a diario en todo el mundo que contrastan con las desigualdades en las sociedades, las fallas geopolíticas y la confianza en las instituciones públicas.

El desarrollo y la ratificación de un tratado como este es asunto de nuestros Estados miembros, las naciones del mundo, debemos dejar un legado para nuestros hijos: un mundo más seguro para todos.

«El primer cambio geopolítico es mental e individual, es saber y aceptar que los milagros no nos devolverán un mundo que ya no existe y que el que hay que construir es uno sobre valores como son sociedades libres y fuertes». Antonio Navalón

Dr. Amín Cruz, PhD, diplomático, historiador, educador, periodista, escritor, presidente del Congreso Mundial de Prensa y presidente del Congreso Mundial de Universidades, residente en New York.