"Mi sangre es azul como los Dodgers"

"Mi sangre es azul como los Dodgers"

El beisbol perdió uno de sus iconos, murió Tom Lasorda, hoy nuestro corresponsal en Panamá, Oscar Polo, nos ofrece un sencillo repaso por la vida deportiva del recordado manager de Grandes Ligas, cuya labor en el deporte le dio grandes satisfacciones a los estadounidenses.

Por Oscar Polo

Caros amigos el beisbol está de luto por la desaparición física de uno de los baluartes de la pelota en los Estados Unidos. Desde el amateur hasta las grandes ligas hoy sienten la desaparición física de Lasorda, un deportista que trazô una línea muy difícil de igualar.

Dirigió el equipo olímpico que ganô el campeonato mundial de 1988, en Cuba. Fue dos veces campeón de la serie mundial en Grandes Ligas e impulsador consecuente de los peloteros latinos que pisaron la gran carpa, entre estos, el lanzador mexicano Fernando “El Toro” Valenzuela y el venezolano Víctor Davalillo

En Cuba, donde el beisbol es casi una religión, recuerdan a Thomas Charles Lasorda, porque en 1988, dirigió el equipo que derrotó al team orgullo de la isla, usando como pitcher en el juego más importante, a un lanzador con un solo brazo, Jim Abbot, quien se impuso al mejor pitcher de los cubanos, Rene Arocha.

Hoy recordamos una de sus célebres frases: «Mi sangre es azul como los Dodgers y cuando me muera, voy al Dodger gigante en el cielo»

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