Maradona y Escobar se Metieron una Rumba en la Catedral

Maradona y Escobar se Metieron una Rumba en la Catedral

Maradona fue el ancla donde se colgaron algunas de las figuras más siniestras de la historia moderna, para trascender al mundo a través de un deporte universal de la mano del carismático astro.

Las fotos del futbolista argentino abrazando a Fidel Castro en la isla, le rindieron enormes beneficios al tirano. Las gráficas se publicaron en todo tipo de medios y le brindaron a Castro un respiro después del escándalo que había desatado en esa época, en 1994, el asesinato de 72 personas que intentaron huir de Cuba, usando un remolcador del gobierno que habían pirateado con ese propósito.

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es una-de-las-fotos-plemicas.jpg
Una de las fotos mas polemicas del Diez, besando la mano de Fidel

Algunos allegados a Maradona supuestamente le advirtieron que el gobernante lo estaba usando con fines políticos, sin embargo, el futbolista hizo poco caso a los consejos y continúo alentando la amistad con el guerrillero, incluso lo alabô en las pocas ocasiones que la prensa le consultô sobre sus visitas a la isla y su compañerismo con Fidel.

Las críticas que levantô esa amistad entre el tirano y el deportista no le hicieron mella a su popularidad, el Diez, continûo en el pico de la ola, lo suficientemente alto como para atraer la mirada de otro criminal en problemas, Pablo Escobar, quien no dudo en ofrecerle a Maradona, en 1991, una jugosa suma de dinero para que lo visitara en la cárcel, donde se celebrô una fiesta en honor al futbolista, en la que sobrô alcohol, cocaína y muchas prostitutas, incluso algunas de ellas vinculadas al mundo de la farandula, segûn trascendió en un medio inglés.

El diario londinense recuerda en un articulo publicado hoy, que Maradona fue un invitado especial a la prisión “La Catedral” en 1991, pero la leyenda del fútbol argentino, según declaró más tarde, no tenía idea de quién era Pablo Escobar..

Testigos dijeron que Diego Maradona festejó hasta altas horas de la noche con Pablo Escobar, en un salón de la cárcel especialmente habilitado para el momento. En el lugar se hicieron presentes un grupo de alrededor de 20 mujeres deslumbrantes.

Escobar, era un apasionado del futbol. Incluso comprô uno de los equipos profesionales de Colombia

El futbolista reconoció que visitô a Escobar en la prisión: “Me llevaron a una cárcel rodeado de miles de guardias”, recordó Maradona hace unos años, cuando le preguntaron sobre su encuentro con el tristemente célebre capo.

“Dije: ‘¿Qué diablos está pasando? ¡¿Me arrestan?!”.  El lugar era como un hotel de lujo.

“Dijeron: ‘Diego, este es El Patrón’. Yo no leía el periódico, ni veía televisión, así que no tenía idea de quién era Escobar.

El capo por su parte repetía que apreciaba a Maradona por su juego. “Es el mejor futbolista que jamás haya vivido,”, opinaba el traficante.

Antes de su tiempo en prisión, se sabía que Escobar organizaba partidos de exhibición en la hacienda Nápoles y la tendencia continúo estando en la cárcel conocida como La Catedral.

Los jugadores de la selección nacional de Colombia venían a la Catedral y jugaban en partidos de exhibición por tarifas considerables, pero un día Escobar quiso llevarlo a un nivel superior y le ofreció una enorme suma de dinero a Maradona para que participara.

“Nos conocimos en una oficina que Escobar tenía dentro de la cárcel, él dijo que amaba mi juego y que se identificaba conmigo porque, como él, yo había triunfado en la pobreza”, le comentô meses mas tarde Maradona a un periodista argentino, en una entrevista que se reprodujo en todas partes. por la notoriedad de los participantes en la jornada futbolística: el jugador más famoso del momento, Diego Armando Maradona y el mayor traficante de drogas del mundo, Pablo Escobar.

Pero la visita de Maradona a la cárcel de lujo convertida en una mansión con el dinero de Escobar no fue solo por fútbol. La invitación se coronô con una fiesta que no tenía nada que ver con el deporte, donde se consumiô alcohol y drogas en abundancia, en compañía de más de una docena de prostitutas. de lujo

“Jugamos el partido y todos se divirtieron. Terminô diciendo Maradona para redondear la entrevista con su amigo el periodista argentino.

Maradona con sus panitas, Fidel y Châvez. Hoy los tres son difuntos.

Al igual que Castro y Escobar, otros rufianes disfrazados de políticos se colgaron de la notoriedad del Diego para ganar espacio y comentarios favorables en los medios. Fue a través del gobierno de La Habana que Hugo Chávez, capitalizó la amistad con el Diez. El sombrío militar confrontaba una ola de rechazos y sus asesores cubanos vieron al futbolista como una gran oportunidad.

El futbolista que no reparaba en detalles y mucho menos en cuestiones política, aceptô un par de millones de dólares para retratarse con el exmilitar golpista y calificarlo al igual que lo hizo con Fidel, “como una de las mentes mas brillantes del socialismo del siglo 21”.

Su mas reciente «mejor amigo», Nicolâs Maduro, este ûltimo buscado por la DEA por narcotrâfico

Maradona regresô a Venezuela por la propina cuando se murió Chávez, y le ofreció sus servicios de cabildero al sucesor del militar, Nicolâs Maduro, actualmente buscado por la DEA y a quien se supone le sustrajo una buena tajada para volver a sus andanzas futbolísticas, ya prácticamente acabado por el consumo de drogas.

Este miércoles, 25 de noviembre, una fecha que recordaran los aficionados al futbol, la naturaleza le puso fin a la existencia del atleta, que vivió como le dio la gana sin temor a ninguna consecuencia.