La Corrupción en América es Genética

La Corrupción en América es Genética

Redacciôn Nueva York . ENRIQUE GARCIA

Dicen que la corrupción política en América del Sur es genética, porque es herencia de los políticos españoles que llevan ese gen en la sangre. No hay nada que motive más a un político español que un negocio chueco, una “movida”, el dinero fácil, todo lo que huele a tracalería los atrae como moscas.

Pablo Iglesias, uniformado con una franela con los ojos desquiciados de Châvez

Por eso, en el año dos mil, cuando Pablo Iglesias escuchô en Madrid que en Venezuela había asumido el poder un militar ignorante, un ególatra que no tenía límites en su ambición y que había sorteado con éxito una extraña intentona para destituirlo, el político español no lo pensó dos veces, y raudo se dirigió al país suramericano, llevando como único equipaje un saco de lisonjerías que fue administrando sistemáticamente.

Todos los días, Iglesias alababa a Chávez como los curas a Dios, hasta convencerlo de instalar en la rica nación suramericana, un comunismo nuevo, “El socialismo del siglo 21”, que de acuerdo con su criterio (bien pagado, por cierto), sería el sistema político más adecuado para redimir a los pobres.

Diariamente, Iglesias le susurraba al oído al militar campechano, que él era la reencarnación de Bolívar. “Lo más grande que ha nacido en Venezuela después del libertador”, le repetía. Es natural que una mente desquiciada como la de Chávez asumiera que lo que decía el español era verdad, y en consecuencia actuara como tal, como el “héroe de una revolución imaginaria”.

Empujado por las lisonjeras palabras del malhechor español, Chávez se convirtió de la noche a la mañana en el Napoleón de un ejército de descamisados, vagos, traficantes de drogas, proxenetas y gobernantes trasnochados, que al descubrir la debilidad del “héroe de la revolución” por los halagos, se sumaron al pillaje. Fidel Castro encabezô la troupe de aduladores y fue el que sacô el mayor provecho.

Los políticos del patio no se quedaron atrás, y también se aprovecharon de la locura del “héroe”, lo colmaron de atenciones y le hicieron creer que era muy importante para el mundo, mientras a sus espaldas saqueaban al país.

Pero como toda historia tiene su drama, lamentablemente para Iglesias la dicha se acabó, su mecenas se pudrió. Un cáncer agresivo en el estómago le comió hasta el cinturón, y los millones que pagaba Chávez por las lisonjas, fueron a parar a otros bolsillos. Iglesias, no tuvo más remedio que regresar a Madrid, eso sí, con los bolsillos llenos, a gastar lo que le regalô el desquiciado en perjuicio del pueblo venezolano. Otro español, José Luis Rodríguez Zapatero, que conocía las andanzas fraudulentas de su paisano, no perdió tiempo para acercarse a los herederos del poder.

Zapatero, a la derecha, otro politico que le sacô enorme provecho a la locura de Châvez.

Zapatero, un sujeto con mal semblante, desgarbado, con una incipiente joroba que le da el aspecto de un buitre hambriento, se convirtió entonces en el consejero de la nueva corte, encabezada por otro descerebrado, un sindicalista, conductor de autobuses, que supuestamente fue nombrado al pie de la tumba del héroe, como su reemplazo en el trono.

El nuevo mecenas de la delincuencia, un hombre que nunca ha trabajado, que ha vivido del estado desde que llegô a Venezuela, muerto de hambre, procedente de una Colombia en crisis, lacerada por la corrupción que aún se columpia entre dos partidos, asumió el gobierno alegando que había sido elegido por Chávez en su lecho de muerte, es más, se atrevió a decir que el difunto se le apareció como un pajarillo y le susurro en el oído que lo amaba.

Zapatero se ganó rápidamente el afecto del nuevo mandatario venezolano. Desde que arribó al país, comenzó a arrullar con sus cantos de sirena al sindicalista y conociendo las limitaciones mentales de su pupilo, utilizó tácticas diferentes a las de Iglesias. El no se preocupô tanto por la lisonja, sino que puso más énfasis al ámbito internacional.

Le insinuó a su empleador que con sus consejos se podría convertir en un nuevo líder de la política tercer mundista, y ampliar el liderazgo de su país en Suramérica y El Caribe, todo esto, basado en las riquezas del subsuelo venezolano, además, el buitre español no ocultô sus intenciones de llevarse una enorme tajada del tesoro nacional, y le aconsejô al sindicalista crear alianzas con los países comunistas, capaces de ayudarlo a solventar las dificultades que confronta el socialismo en las naciones cercanas al eje del poder norteamericano.

Además, Zapatero, usando su gran experiencia en el manejo imperceptible de la corrupción, le propuso al aprovechado camionero, la creación de empresas multinacionales usando el capital de las industrias venezolanas, para de esta manera, manejar a su antojo el dinero del pueblo a través de alianzas con todo tipo de criminales.

El buitre se encargó de forjar las combinaciones con la guerrilla colombiana para venderles armas compradas a los rusos y a los chinos, constituyó toda una red de testaferros, entre quienes figuraban incluso personal de la embajada española en Caracas, uno de ellos el embajador Raúl Morodo, quien a través de sus contactos en España organizó una centrîfuga que lava millones de dólares provenientes de todos los negocios ilícitos en Venezuela, entre estos el robo al erario público, el tráfico de drogas y el contrabando de oro hacia Turquía e Irán.

Hábil en la política, en los negocios y en la corrupción, Zapatero se hizo imprescindible para el sindicalista, además, para completar el cuadro apocalíptico que acabô con Venezuela, junto con el buitre español llegaron otros carroñeros. Mafiosos rusos se agallaron con el oro de las márgenes del Orinoco, traficantes mexicanos usan los aeropuertos nacionales para sus negocios y un grupo considerable de bandoleros colombianos, entre estos, Iván Márquez, Jesús Santrich, Rodrigo Granda, Piedad Córdoba y el más notorio de todos, el barranquillero, Alex Nain Saab, convirtieron al bucólico país suramericano en una gigantesca corporación criminal.

Quienes conocen el intríngulis del socialismo del siglo 21, orquestado por Pablo Iglesias para enriquecerse en Venezuela, aseguran que Saab, llegô a la corte del napoleónico Chávez de la mano de la exsenadora comunista Piedad Córdoba, dicen que la enorme mulata del turbante presentô a su paisano barranquillero con Hugo Chávez y desde ese momento, el oscuro personaje se incrustó de tal manera en el sistema, que hoy es el testaferro de todos los secretos del gobierno más corrupto del mundo.

Su influencia en la mafia que gobierna a Venezuela no tiene medida, Saab tiene el poder de quitar y poner ministros de acuerdo con sus intereses. Es así como se hizo de la patente de corzo que le permitía contrabandear todo tipo de alimentos en mal estado, para revenderlos con sobreprecio a la corporación que el mismo creo, el Comité Local de Abastecimiento y Producción, (CLAP), en la que según determinó una investigación del Departamento de Estado, le robó a los hambrientos venezolanos la bicoca de 800 millones de dólares, fortuna que ha repartido en sus cuentas alrededor del mundo, una de las cuales cayó en manos del gobierno colombiano y otra en poder de las autoridades en Hungría

Los funcionarios que se encargaron de averiguar la procedencia de la fortuna de Saab, quien hace diez años era un simple vendedor de bolígrafos en Barranquilla, descubrieron que era propietario de bienes valorados en millones de dólares y cuentas en los bancos, tan abultadas, que despertaron las sospechas del fisco colombiano. Los investigadores conminaron al supuesto empresario a que demostrara que se trataba de un dinero lîcito, pero nunca se presentó a declarar, por lo tanto, un fiscal del Ministerio Pûblico en Bogotá, librô una boleta de captura contra el sujeto

El 9 de junio del 2019, la Fiscalía de Colombia anunció el embargo de bienes de su propiedad avaluados en 35 mil millones de pesos colombianos (alrededor de 9,5 millones de dólares). Las investigaciones de las autoridades de ese país indican que “los inmuebles ocupados habrían sido adquiridos por una empresa fachada, con recursos provenientes de las actividades ilícitas de Alex Saab”. Allí se le investiga por lavado de activos, concierto para delinquir, enriquecimiento ilícito, exportación y/o importaciones ficticias, y estafa.

 Quienes lo persiguen, afirman que los tentáculos del barranquillero se extienden por cinco continentes, tanto así, que en Norteamérica y México se le descubrieron importantes inversiones, en Hungría le congelaron millones depositados en cuentas dudosas y en España sus intereses están bajo averiguación, aunque protegidos por los allegados de Zapatero e Iglesias, quienes actualmente hacen esfuerzos para liberar a Saab de las acusaciones que podrían conducirlo a una cárcel en Nueva York, y dar al traste con la diversificación de la fortuna mal habida del sindicalista colombo venezolano, su esposa, sus hijos y sus socios españoles

LA JUSTICIA TARDA, PERO LLEGA

El mafioso barranquillero fungía de enviado especial de su patrón en Venezuela, y con ese cargo viajaba por todo el mundo, sin sospechar que sus conexiones en Estados Unidos habían sido descubiertas, y una fiscalía en Nueva York, había librado una orden de aprehensión en su contra, boleta que pasô a manos de la policía internacional, INTERPOL, que la hizo efectiva a mediados del año pasado en Cabo Verde, Africa, lugar donde aterrizô el avión del sospechoso para abastecerse de combustible después de concretar dudosos negocios con turcos e iraníes.

De inmediato el gobierno venezolano echo manos de su comodín español, José Luis Rodríguez Zapatero, para que usara sus contactos de alto nivel en la Moncloa e intercedieran en favor de la libertad del jefe mafioso.

A partir de ese momento toda la mafia española ha estado moviéndose como bailarinas para evitar a toda costa que Estados Unidos se lleve al colombiano. Garzón, que es uno de los cabecillas del grupo español, intentó radicar el juicio de extradición en Valencia, España, donde recientemente un juez le dio libertad plena a un delincuente venezolano acusado de lavar millones de dólares.

Ese mismo juez, aparentemente, liberô a otro criminal, al exgeneral Hugo Carvajal, buscado por las autoridades norteamericanas por su participación en el tráfico de drogas.

Por lo tanto, es fácil pensar que Garzón sabía que, si Alex Naim Saab llegaba a pisar la cárcel en España, en cuestión de horas estaría en libertad.

Sin embargo, la táctica de Garzón fallô y pese a que amenazaron a los jueces y fiscales de Cabo Verde con severas represalias, las autoridades en el país africano no se dejaron amedrentar y continuaron el proceso contra el capo.

Antes de ese fracaso, los españoles habían “enredado” a dos altos funcionarios del gobierno de Cabo Verde para que viajaran a Venezuela, ofreciéndoles grandes oportunidades de negocios con petróleo, minerales y piedras preciosas, pero igualmente la estrategia se cayó, los dos oficiales fueron despedidos de sus cargos y el proceso siguió.

Se estima que por cada una de las estrategias que han tejido los españoles para liberar al delincuente, cobran un promedio de un millón de dólares, esto sin incluir los honorarios del bufete de Garzón, que se sitúan entre dos mil y 3 mil dólares diarios.

Hasta ahora no hay una información precisa de quien está pagando el salario de Garzón y sus asociados desde que asumieron la defensa de Saab, el pasado 13 de junio, pero si tomamos en cuenta que el bufete cobra de dos a tres mil dólares diarios y un millón por cada diligencia extrajudicial, la cuenta se eleva aproximadamente a cuatro millones de dólares, dinero que aparentemente está saliendo del bolsillo del sufrido pueblo venezolano.

Pese a que han fallado en todos los intentos hasta ahora, la conexión española no se ha dado por vencida y se apresta a usar otra argucia diplomática para evitar que Saab se enfrente a la justicia norteamericana, y evitar que hable antes de que lo refundan en la cárcel. Esta vez, Garzón le aconsejó al gobierno venezolano que nombrara a Saab embajador plenipotenciario para las naciones africanas, con la esperanza de hacer valer una inmunidad diplomática ficticia y liberar al capo.

Los norteamericanos insisten en someter al colombiano a la justicia en Nueva York, donde lo acusan de más de 20 delitos bancarios.

La Oficina de Control de Activos Extranjeros (Office of Foreign Assets Control, OFAC) del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos lo quiere interrogar en relación a una vasta red de corrupción que ha permitido al ex Presidente Nicolás Maduro y a su régimen obtener lucros significativos mediante importaciones de alimentos y su distribución en Venezuela.

Los narcosobrinos, actualmente purgando una condena de 18 años por trâfico de drogas

Otra oficina del gobierno norteamericano, la DEA, quiere saber cómo se relacionaron los sobrinos de Maduro, Efraín Antonio Campo Flores y Francisco Flores de Freitas, condenados por tráfico de drogas en Nueva York, al exjefe guerrillero Jesús Santrich, con quien supuestamente organizaron un puente aéreo para el traslado de cocaína hacia Centroamérica, saliendo de la rampa presidencial en Maiquetía.

Los detectives que siguen el caso quieren saber también cuántos militares en ese país, forman parte de la red criminal que envía drogas a Estados Unidos, y estiman que Saab tiene las respuestas a estas interrogantes y a otros misterios que rodean a la pareja presidencial en Venezuela.  

Es natural que todos los que están vinculados al gobierno venezolano, estén de carreritas desde que le pusieron los ganchos al testaferro, en especial los socios españoles de Maduro, que temen, y con sobrada razón, que el colombiano suelte la sopa si lo presionan con una larga condena.

Fiscalía General de la Nación ocupa bienes de Alex Saab, avaluados en más de 35 mil millones de pesos – Fiscalía General de la Nación (fiscalia.gov.co)

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