Haití cambia de jefe de Policía en plena ola de violencia

Haití cambia de jefe de Policía en plena ola de violencia

PUERTO PRINCIPE.- El director de la policía de Haití, León Charles, despidió al responsable del departamento Oeste, donde se inscribe esta capital, mientras crece hoy la violencia e inseguridad promovida por bandas armadas.

El comisionado divisional Frenel Saintil, ahora está al frente del departamento, en sustitución de Alex Pierre Louis, de acuerdo con una nota de la institución.

Charles reconoció que los cambios se enmarcan en los planes estratégicos para brindar soluciones a la problemática de la inseguridad, que cobró cientos de vidas desde junio de este año, cuando las bandas armadas iniciaron una guerra abierta por el control de Martissant, en la salida sur de Puerto Príncipe.

Además de Louis, el jefe policial trasladó al comisionado principal de Pétion Ville, Patrick Rozarion, hacia la Dirección Central de Policía Administrativa.

Estos cambios apuntan a restablecer el orden, asegurar una fuerte presencia de las fuerzas del orden en las calles y desmantelar las pandillas, dijo Charles.

Los movimientos al interior de las unidades ocurren tras la visita de la subsecretaria norteamericana de Estado Uzra Zeya, quien prometió 15 millones de dólares para combatir las bandas armadas, y que en su corta estancia vivió al menos una jornada de tensión en la capital.

El miércoles medios de prensa reportaron detonaciones de armas automáticas en Martissant, que une a Puerto Príncipe con los departamentos del sur, mientras los empleados de la Dirección de Inmigración protestaron por el secuestro de un colega en Croix des Buquets, a unos 11 kilómetros al noroeste de la capital.

También el lunes, los residentes de Montagne Noire y Delmas se manifestaron por el rapto de varios ciudadanos, mientras que nuevamente en Martissant presuntas bandas armadas paralizaron el tráfico, exigieron pagos a los conductores de vehículos y por varias horas la zona fue intransitable.

La seguridad se deterioró particularmente en los últimos meses, en que organizaciones de derechos humanos reportaron más de 200 secuestros para exigir rescates, un aumento del 300 por ciento con respecto al segundo trimestre del año.