Entérese que hizo una Madre para Capturar a los Asesinos de su Hija

Entérese que hizo una Madre para Capturar a los Asesinos de su Hija

Una mujer en Colombia arriesgô su vida para encontrar a los asesinos de su hija, una adolescente de quince años que fue hallada muerta en un barrio de Bogotá.

Lynda Michelle Amaya, de 15 años, salió a buscar su teléfono celular robado en Bogotá, Colombia, el 30 de noviembre y fue encontrada muerta el 1 de diciembre en un edificio abandonado.

La conmovedora historia se hizo pública a través de la emisora de radio, Caracol, que ofreció todos los detalles del caso, una vez que la fiscalía de Bogotá anunciô el encausamiento de los criminales.

Nathalie Amaya, reveló que se disfrazó como una desamparada, para mezclarse con otras personas sin hogar que vivían en un edificio abandonado en el barrio bogotano de San Bernardo, con el propósito de encontrar a quienes asesinaron a su hija.

El 30 de noviembre le dijo a su madre que se dirigía a una avenida principal de Bogotá donde era común encontrar teléfonos celulares robados y en venta.v

La emisora señaló que la Procuraduría General de la República de Colombia, reveló el jueves por la mañana el arresto de tres hombres y una mujer, vinculados a una pandilla local conocida por aterrorizar al vecindario.

En la información ofrecida por las fuerzas del orden no quedó claro por qué la niña podría haber sido atacada o si su asesinato fue aleatorio.

Nathalie Amaya reveló que se disfrazó como una persona sin hogar y pasó varias noches en las calles de Bogotá hasta que pudo ayudar a las autoridades colombianas a encontrar a los asesinos de su hija de 15 años.

La angustiada madre, que tiene otros tres hijos, un niño de cuatro años y dos gemelos de 13, ayudó a la Policía Metropolitana de Bogotá y a los agentes de inteligencia, al ofrecerse como voluntaria para ir encubierta al barrio donde hallaron el cuerpo de su hija, con la esperanza de encontrar a quienes le quitaron la vida a su hija.

“Decidí cambiar mi apariencia física, envolverme en una manta para mascotas, para que tuviera muy mal olor. Aplasté mucho carbón para mancharme la cara, entré a ese lugar y me escondí para que sintieran que yo era parte de ese mundo “, recordó Nathalie Amaya en una entrevista por Noticias Caracol.

Edificio abandonado en Bogotá, Colombia, donde se descubrió el cadáver de Lynda Michelle Amaya, de 15 años, el 1 de diciembre

“Hacía esto todas las noches y el lugar donde siempre me sentaba, era el rincón donde encontraron el cuerpo de la niña, como si tal vez fuera ella la que me dijera que me sentara allí a descansar o a escuchar. No lo sé.”

Según la Procuraduría General de la República de Colombia, Lynda Michelle salió a dar un paseo en bicicleta el 17 de noviembre y fue asaltada para robarle su teléfono celular.

La adolescente regresó a casa y se mostró optimista acerca de encontrar su teléfono celular. El 30 de noviembre le dijo a su mamá que se dirigía a un tramo de una avenida principal donde era común comprar teléfonos robados.

Esa fue la última vez que hablaron madre e hija, al día siguiente su cuerpo apuñalado fue encontrado dentro de un edificio en ruinas.

Dos de los acusados de asesinar a la niña de quince años que tratô de recuperar su celular.

La Fiscalía General dijo que el líder de una pandilla local, conocida como Tazmania, ordenó su captura. Lynda Michelle Amaya fue golpeada y apuñalada antes de que los sospechosos metieran su cuerpo en bolsas negras.

Una mujer figura entre los detenidos por el crimen de una niña de quince años en Bogotâ

Luego, los sospechosos supuestamente usaron un carrito de reciclaje y trasladaron su cuerpo a un edificio que estaba en proceso de demolición y lo dejaron cubierto con mantas.

Nathalie Amaya se enteró a través de las noticias locales que el cuerpo de una niña había sido encontrado en un edificio abandonado en San Bernardo y visitó la oficina local de médicos forenses solo para que le dijeran que no era su hija.

Sin embargo, los funcionarios nunca pidieron su ADN porque afirmaron que la víctima tenía entre 19 y 23 años.

La familia intensificó la búsqueda en toda la ciudad, preguntando por la niña, llevando con ellos una foto de la joven desparecida.

El abuelo de la menor, Nelson Amaya, reveló que los miembros de la pandilla responsables del crimen llamaron a la familia para pedir un rescate a cambio del regreso a salvo de la nieta.

Pero el primero de enero, Nathalie Amaya supo que el cuerpo de su hija desaparecida estaba en la morgue local desde hacía días y la policía no le había notificado.

La mujer, dijo que el asesinato de su hija no quedaría impune, como muchos otros en Bogotá, y se ofreció ayudar en las investigaciones. Les dijo a los detectives que de alguna forma se vincularía con los transeúntes regulares de la zona donde hallaron el cuerpo, y para realizar su misión, se hizo pasar por desamparada hasta recopilar toda la información que fue clave para descubrir a los criminales.